Con los voluntarios para ser "mártires" en la defensa de Jamenei

Con los voluntarios para ser "mártires" en la defensa de Jamenei

Estadounidense, ex paracaidista del ejército de su país, activista y miembro del Partido Comunista de EEUU, Christopher Hilali es quizás el perfil más inusual de los miles de voluntarios que se han sumado desde hace días a la campaña de reclutamiento que han lanzado las facciones iraquíes aliadas de Irán, como parte de la escalada dialéctica que mantienen Washington y Teherán.

El pasado viernes, Hilali -que también posee la nacionalidad iraní- se grabó firmando uno de los formularios distribuidos por Kataeb Hizbulá, uno de esos grupos armados. "Estamos listos para defender Irán", escribió en el documento. En la grabación, Hilali añadía: "Estamos listos para defender a nuestro pueblo, nuestra gente y a nuestro líder", en referencia al gran ayatolá Ali Jamenei.

Hilali lo hizo desde Moscú y desde allí explicó que a un "marxista" como él no le resulta complicado combinar su ideario y defender a un país que dice "forma parte del polo anti imperialista".

"Irán es ante todo una revolución anticolonialista que lucha contra la hegemonía de EEUU. Quería expresar mi solidaridad y dejar claro que estamos dispuestos a defender Irán incluso con nuestra vida", afirmó en una conversación a través de WhatsApp.

Hilali se ha incorporado al contingente de miles de iraquíes que llevan días confluyendo en las oficinas de alistamiento de Bagdad y otras muchas ciudades del país árabe para unirse a los "batallones de voluntarios al martirio" -definición del jeque Ammar Shammari-, que pretenden movilizar los paramilitares ante un posible ataque de EEUU contra la nación persa.

"Queríamos convocar a 10.000 y el primer día ya hemos conseguido 3.500", explica Shammari, un dirigente de Harakat al-Nujaba, otra de las facciones apoyadas por Irán, en una de las mezquitas capitalinas habilitadas a tal efecto.

Cientos de jóvenes ataviados con el tradicional "kafan" -el envoltorio de tela blanco que se usa para enterrar a los musulmanes- y las mismas cintas en la cabeza que popularizaron las legiones de "suicidas" que pelearon a las órdenes del ayatolá Ruhollah Jomeini en la guerra contra Irak han comenzado a desfilar por algunas avenidas de Bagdad en medio de una espiral de tensión que no parece frenarse.

Desde hace varias jornadas, los irregulares no cesan de difundir en sus redes sociales mensajes cada vez más intimidatorios. "Es la hora esperada para los que buscan el martirio en Kataeb Hizbulá", se leía en uno de ellos bajo la imagen de un reloj de arena y un cohete sobrevolando el cielo.

Otras creaciones de la Inteligencia Artificial ofrecían imágenes de portaaviones ardiendo o repletos de ataúdes cubiertos con la bandera de EEUU.

El sábado, la facción Saraya Awliya al-Dam difundió un vídeo de una supuesta red de túneles donde se esconden camiones cargados de misiles en el mejor estilo de los que controlaba Hizbulá en Líbano, cuya existencia -si se confirma- incidiría en el papel cada vez más preponderante que están adquiriendo las agrupaciones iraquíes en la estrategia regional de Teherán.

Combatientes chiíes iraquíes del grupo Nujaba desfilan por el Día Internacional de Al-Quds, en Bagdad.

Combatientes chiíes iraquíes del grupo Nujaba desfilan por el Día Internacional de Al-Quds, en Bagdad.AFP

Fuad Yassem fue uno de los que se personó el pasado viernes en uno de los recintos habilitados por Harakat al-Nujaba para engrosar las filas de nuevos "reclutas".

Al igual que Christopher Hilali -que peleó contra el Estado Islámico junto a los uniformados kurdos del este de Siria a partir de 2014-, Yassem lo hizo en las filas de las formaciones pro iraníes.

El iraquí de 42 años dice que combatió "en Samarra y Diyala entre 2014 y 2016".

A media tarde, la mezquita de Bagdad acogía a varias decenas de hombres, en su mayoría veinteañeros, pero también "veteranos" de otros conflictos como Yassem, que decía estar deseando "ser un mártir", incluso ahora que es padre de cuatro hijos.

"Mi familia está muy feliz de que me haya presentado como voluntario. Trump no entiende que Jamenei es un 'imam' (el máximo rango religioso para la fe chií) y que por ello estamos dispuestos a morir en su defensa. Lo hicimos con 'Daesh' (el apelativo despectivo que usan para referirse al Estado Islámico) y lo haremos con este loco", agrega.

La iconografía que rodea esta zona del este de Bagdad cerca a la calle Palestina es un reflejo del poder soterrado que mantienen los grupos irregulares en el escenario político iraquí. Aquí los puentes están decorados con los retratos de los milicianos muertos en los bombardeos de EEUU que han tenido por objetivo a estas formaciones en los últimos años.

"No hay lugar para la ocupación en la tierra de Irak", se lee en una pancarta ilustrada con la foto de un militante armado. "Nuestra bandera es la resistencia", afirma otra junto a la bandera de Kataeb Hizbulá.

La presencia de los lujosos y nuevos centros comerciales de barrios como el de Jadriya junto a enormes retratos que loan la figura del extinto líder del Hizbulá libanés, Hasan Nasrala -una enésima formación de la nebulosa apoyada por Teherán-, son también un recuerdo de la simbiosis que mantiene el país entre un desarrollo económico galopante y un sistema político donde Irán mantiene un ascendiente más que notable.

La campaña de reclutamiento "de aspirantes a mártires" comenzó tras el llamamiento el pasado día 25 del principal jefe de filas de Kataeb Hizbulá, Abu Hussein al-Hamidawi, instando a sus seguidores a estar "preparados para una guerra total para apoyar" a Irán.

Bajo la creciente disputa entre Trump y el régimen iraní, el territorio iraquí -como ya ha ocurrido en el pasado- podría convertirse en un escenario añadido donde Washington y Teherán diriman sus diferencias, toda vez que la Administración estadounidense ha dejado claro que "la influencia iraní en Irak ya no será tolerada", en palabras del congresista Joe Wilson.

Aunque se desconoce si expresaba la intencionalidad oficial de su Gobierno, el representante republicano exigió esta semana que el nuevo ejecutivo de Bagdad desarme a los citados paramilitares pro iraníes y fijó un plazo: "entre seis y doce meses".

Washington ya ha incluido a seis de las principales formaciones irregulares pro iraníes en su lista de "organizaciones terroristas".

Los rivales han mantenido una frágil tregua desde agosto del 2024, tras meses en los que la aviación estadounidense y las milicias intercambiaron múltiples ataques, en el marco de la oleada de violencia regional que generó la sangrienta ofensiva israelí contra Gaza.

Hombres se inscriben para unirse a las "brigadas del martirio".

Hombres se inscriben para unirse a las "brigadas del martirio".AFP

Retirada de EEUU de Irak

EEUU tiene unos 2.000 militares en Irak como parte de una coalición internacional. Los norteamericanos anunciaron recientemente su retirada de la penúltima base que ocupaba en el oeste del país, concentrando ahora sus fuerzas en el norte, en la ciudad kurda de Erbil.

Los expertos alertan sobre la contradicción que supone las críticas de Washington a las intromisiones iraníes en la política interna iraquí, cuando EEUU ejerce una autoridad inusitada en la escena local gracias a la atípica situación que enfrenta el país árabe, donde los ingresos generados por el petróleo -que representan un 90% de su presupuesto- son controlados directamente por el Banco de la Reserva Federal de Nueva York. Este sistema fue impuesto por las fuerzas de ocupación estadounidenses en 2003 y continúa vigente.

Las facciones cercanas a Irán intentan vincular la nueva campaña de movilización al paroxismo que vivió Irak en 2014, a raíz de la "fatua" (edicto religioso) que emitió el gran ayatolá Ali Al Sistani para enfrentar el avance del citado Estado Islámico (IS).

En junio de ese año, cuando el IS parecía dirigirse de forma imparable hacia Bagdad tras controlar amplias regiones del país y ciudades como Mosul, la segunda villa del país, Sistani -el clérigo más reputado para los entre 200 y 260 millones de chiíes- llamó a la "yihad" (guerra santa) contra los extremistas.

"Combate en el camino de Alá (Dios) contra los que te combaten, pero no trasgredas", afirmó el portavoz del clérigo citando el Corán, desencadenando un espectacular fenómeno en el que cientos de miles de iraquíes se presentaron en los días sucesivos en toda una plétora de oficinas de reclutamiento, confirmando el ingente significado que este tipo de convocatorias religiosas tienen para millones de chiíes.

"Para nosotros 'Daesh' y EEUU son lo mismo. El objetivo de ambos es combatir la religión musulmana", comenta Mounir Hattem, un ingeniero de 34 años, que también peleó contra el IS en 2014, y que ahora ha vuelto a "alistarse" como "aspirante al martirio", dice.

Los paramilitares pro iraníes ya intentaron resucitar el simbolismo de la movilización contra el IS -con mucho menor éxito- para campañas similares como la que lanzó las Brigadas de las Fuerzas Mártires y Escudo de Abbas en marzo del año pasado promoviendo la "guerra santa" contra EEUU o las de otras agrupaciones en años anteriores, siempre bajo su personal pugna con las tropas de Washington presentes en Irak.

"Atacar a Jamenei sería extremadamente peligroso para toda la región. Hay mucha gente que lo consideraría no sólo un ataque contra la persona sino contra el Islam. Ese sector considera a Jamenei como un referente religioso", opina Zia al Asadi, un conocido político local, representante del clérigo Muqtada al Sadr, que se enfrentó a los estadounidenses en el pasado pero que también mantiene sus distancias hacia Irán.

Los que 'persiguen el martirio'

El retorno de los que "persiguen el martirio" -otra expresión del jefe irregular Ammar Shammari- se inscribe dentro del regreso al pasado al que se enfrenta Irak, que incluso ha recuperado como aspirante al cargo de primer ministro, a quien fuera titular del gobierno en plena eclosión del IS: Nuri al Maliki.

Precisamente, el veto público que ha lanzado Trump contra este político, al que también considera cercano a Irán, ha enrarecido aún más la percepción de un amplio sector de la sociedad iraquí hacia el estado americano y su presidente.

Cada noche, cientos de personas se están manifestando desde hace días en las inmediaciones de la embajada de Washington en Bagdad al grito de "¡No, no a Trump!", "¡Sí, sí, a Maliki!".

El viernes grupos de iraquíes danzaban frente al cordón policial que impedía su progresión hacia la delegación diplomática bajo el ritmo de una melodía que decía: "¡Que se joda Trump! ¡Trump es un hijo de perra! ¡Maliki será primer ministro!".

"¿Qué cree Trump?¿Qué tenemos miedo a sus misiles y aviones?. No somos una provincia de EEUU. No somos Venezuela. Elegiremos a nuestro primer ministro sin que lo decida nadie", comentó el jeque Abu Seif Debbi, de 60 años, uno de los presentes en la concentración.

En la mezquita de Harakat al-Nujaba, otro de los "voluntarios", el ingeniero Hassan Ali, se mostraba más explícito: "Trump sólo entiende de dinero. No comprende el poder de la fe. Juega con la religión y eso es jugar con fuego. Hará arder todo Oriente Próximo".