El debut en televisión de Luna, hija de Carlos Lozano y Mónica Hoyos, para defender a su padre: "No dejes que te corrompan"
Carlos Lozano se ha salvado de la expulsión de Gran Hermano Dúo (GH Dúo). El presentador, que entró como concursante junto a Cristina Piaget, formando un dúo que generó gran expectación por su historia personal, vivió un duelo muy ajustado con Raquel Salazar, que resultó expulsada del concurso. En la gala de ayer, dedicada a San Valentín, los concursantes recibieron mensajes emotivos de sus seres queridos.
Uno de los momentos más conmovedores del programa tuvo como protagonista a Carlos Lozano. El que fuera presentador de Operación Triunfo se encontró primero con su expareja y madre de su hija, Mónica Hoyos. A pesar de su historial de desencuentros, la expareja ahora se lleva bien y se fundió en un abrazo. "Qué ilusión verte. Eres un campeón. Vengo en nombre y en representación del amor de tu vida, Luna", le dijo Mónica, lo que provocó una gran emoción en Carlos. "Te está siguiendo todo el tiempo. Eres un campeón, amigo. No solo estás en la casa, tú eres la casa, que lo sepas. No sé qué va a pasar, pero nos has hecho vibrar, toda la resistencia está contigo", le animaba y le entregó un peluche de su hija para darle fuerzas. "Tu niña está estudiando gracias por el esfuerzo nuestro, a que nos llevamos bien, somos unos grandes padres y lo hemos hecho muy bien", le decía Mónica.
Lo que no imaginaba Carlos Lozano es lo que estaba por llegar. Su hija Luna, de 21 años, que cursa la carrera de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en Inglaterra, se conectaba por videollamada en su primera aparición televisiva. El presentador no pudo contener las lágrimas al verla. Después de limpiarse las lágrimas, Carlos decía: "No os preocupéis, que yo estoy bien, ya sabes que papá se emociona, pero estoy bien", insistía. "Te echo mucho de menos, papá", intervenía su hija. "Que sepas que estoy viéndote cada vez que puedo. Que estoy estudiando, estoy sacando muy buenas notas, gracias a Dios. Que siempre que puedo verte, me conecto y te veo". "Lo estás haciendo increíblemente bien. Estoy superorgullosa de ti, por mucho que diga la gente que, si no tienes familia, que, si eres un desterrado, estos comentarios que sabemos que no te pueden afectar porque es mentira. Yo soy la primera que está conectada cada vez que puedo verte, estoy superorgullosa del padre que tengo y no podría pedir otro mejor. Lo estás haciendo increíblemente bien", le transmitió Luna con inmenso cariño.
"Eres la esencia de este programa y yo disfruto viéndote. Como espectadora disfruto mucho, me lo paso muy bien. No te tienes que ir hoy, ojalá no te vayas hoy y, aunque te vayas, la primera que va a estar ahí apoyándote y viéndote voy a ser yo", señalaba. Y como consejo le decía: "No dejes que te corrompan, que los comentarios no te afecten. Cuídate, piensa en ti, en tus cosas, que la envidia no es muy sana y la gente intenta hacer cosas para corromperte, no te dejes. Piensa mucho en ti, en cómo eres, con las emociones a flor de piel, ese eres tú". Carlos se mostró conmovido y destacó lo bien que hablaba su hija.
Luna ha decidido encaminar sus pasos hacia la política, un mundo completamente ajeno al de sus padres y por el que siente verdadera pasión. Tal y como ella misma contó en ¡HOLA!, la joven se matriculó en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en Inglaterra, porque si algo tenía y tiene claro, es que le encantaría representar, de la mejor manera posible, a nuestro país. "A mis padres les gusta hablar en televisión, a mí en un atril" declaraba en ABC. La joven ha dado a sus padres muchos motivos para sentirse orgullosos. La hija de Carlos Lozano y Mónica Hoyos estuvo haciendo prácticas en la Comisión Europea, ha trabajado en la embajada de Nepal en España y ha participado en el MEP (Modelo de Parlamento Europeo), un programa de debate para jóvenes que le dio a Luna la oportunidad de ser testigo de una sesión internacional en Bulgaria.
Luna reconoce que mantiene una excelente relación con sus padres. De su madre, tal y como admitía en ¡HOLA! admira la pasión que pone en cada cosa que hace y de su padre, su gran responsabilidad y su independencia.




