En el INE ¿son o se hacen?
Un montaje de rechazo simulado ejecuta el Instituto Nacional Electoral ante la abierta intención del presidente de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, Pablo Gómez, de eliminar la autonomía del organismo por el cual Morena pudo hacerse de la Presidencia de la República en 2018 y retenerla en 2024.
Bien saben los consejeros que sus decisiones se alinearon al proyecto para convertir al instituto en una oficina del régimen que les garantice la extinción de la alternancia política, que será el último puñado de tierra para la transición democrática iniciada en México hace casi 30 años.
En la reunión que sostuvieron el pasado lunes con Gómez los consejeros electorales, ninguno de ellos, ni su presidenta Guadalupe Taddei, refutó al comisionado presidencial cuando evidenció su plan de abolir la autonomía del INE.
Hasta un día después, Taddei se refirió al amago: “no puede existir un árbitro electoral sin autonomía”, le dijo a los periodistas Alfredo González e Isaías Robles, el martes por la noche en el programa A Fuego Lento, de Heraldo Radio. Pero también les dijo que “la definición está en manos del Poder Legislativo”.
En buen castellano, no habrá mayor resistencia del Consejo General al plan de Gómez, más allá de posturas verbales, y el INE queda a expensas de la decisión del Legislativo, que tiene mayoría absoluta de Morena y sus aliados del PT y PVEM justo porque así lo decidieron los consejeros electorales el 23 de agosto de 2024.
Ese día, no olvidemos, Taddei, Norma de la Cruz, Rita Bell López, Carla Humphrey, Arturo Castillo, Jorge Montaño y Uuc-kib Espadas aprobaron a la cuatroté una sobrerrepresentación en el Congreso, pues le entregaron 74% de los asientos, cuando en las urnas obtuvo 54%, con lo que le pusieron en charola de plata la facultad de hacer y deshacer la Constitución a su antojo.
Todo eso, por cierto, documentado y explicado recientemente por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM en el libro “La inconstitucionalidad de la sobrerrepresentación excesiva en el Congreso de la Unión”, que hizo al morenismo pegar el grito en el cielo y hasta intentar censurarlo.
Así que a estas alturas una defensa de la autonomía del INE es puro show para esconder la mano, porque los propios consejeros electorales se encargaron de pisotearla aquel 23 de agosto de 2024, sabiendo que, desde tiempos de López, se planeó su eliminación.
Por lo que ni hace falta que Pablo Gómez y la supermayoría que regalaron a la cuatroté, se encarguen de formalizarlo.
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EN EL VISOR: En la misma tónica que su antecesor, la presidenta Sheinbaum decidió no asistir al Foro de Davos, Suiza. Manda como sus representantes a la titular de la Semarnat, Alicia Bárcena; y a la empresaria Altagracia Gómez. Desde 2017 un presidente mexicano no va a ese importante espacio global.
POR RAYMUNDO SÁNCHEZ PATLÁN
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@R_SANCHEZP
PAL