Esta es la tendencia que arrasa en duchas este 2026: materiales exclusivos, luz envolvente y funcionalidad
Una zona de ducha premium tiene un papel protagonista en el baño, seduce por lo que evoca pero más por la sensorialidad que desprende. Para diseñarla hay que elegir materiales agradables al tacto, iluminar sin deslumbrar, asegurar una evacuación perfecta, crear una hornacina, elegir una grifería que responde… En 10 decisiones —muy de interiorista— te darás cuenta de que puedes adaptarlas a tu casa para lograr una ducha más bonita y más cómoda.
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© Helena Cánovas Studio/Gunni&TrentinoRevestimientos que envuelven
El primer sí de una ducha premium está en la piel del espacio. Los porcelánicos de gran formato (o colocados con juntas muy discretas) aportan continuidad visual y una sensación inmediata de orden. Si buscas calidez, los acabados piedra, travertino o efecto madera funcionan especialmente bien en la zona de ducha. Y si quieres un look más contemporáneo, los tonos arena, greige o blanco roto, con textura suave, elevan el conjunto sin cansar. Proyecto de Helena Cánovas Studio en colaboración con Gunni&Trentino.
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© NovelliniLuz que favorece: cálida, indirecta y segura
En una ducha premium, la luz se diseña para favorecer: sin sombras, sin deslumbrar y con un extra de atmósfera. Combina una iluminación general suave con una luz específica en la ducha (empotrada, uniforme) y suma indirecta en una hornacina, repisa o candileja. Al estar cerca del agua, elige luminarias aptas para zonas húmedas y prioriza una luz cálida y envolvente. Mampara HP-ART de Novellini.
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© AcquabellaMedidas cómodas
Una ducha premium se nota cuando te mueves sin pedir permiso. Como base, 70 x 70 cm se considera una medida mínima cómoda en baños pequeños para el plato de ducha. Pero lo ideal es subir a formatos mayores si el baño lo permite. Para eso hablamos de una ducha high. En rectangular, ganar fondo y anchura mejora la experiencia. Si sueñas con una ducha para dos, piensa en que debe permitir la fluidez de dos personas en movimiento. La ergonomía también es lujo. Plato de ducha Alma Slate de Acquabella.
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© Dekton/CosentinoDoble grifería: dos usuarios, dos rutinas, cero peleas
Aquí hay dos conceptos que pueden intervenir en una ducha premium (como la que de esta imagen con revestimientos de Dekton):
- Por un lado, una grifería termostática (smart shower) que permita ajustar perfiles para que cada usuario tenga una configuración que le permita usar rociador y ducha de mano sin reajustes constantes.
- Por otro, la opción de instalar doble grifería en la ducha para que dos personas puedan usarla al mismo tiempo.
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© Elton RochaEfecto spa: rociador protagonista
Un rociador generoso cambia el ritual. Aporta más cobertura. es importante instalarlo a la altura adecuada, que suele estar entre 2 y 2,20 m desde el suelo. De esta manera no habrá que esquivarlo y la caída del agua se produce con un efecto agradable. Si te apetece un extra, valora un rociador empotrado en techo o un segundo punto tipo cascada, siempre priorizando calidad y mantenimiento sencillo (anticorrosión o fácil limpieza de cal). El lujo, aquí, es que todo funcione perfecto a diario. Este baño con ducha y bañera exenta pertenece a un proyecto de Se Studio.
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© Pedro JaénMampara premium: casi invisible o pieza joya (las dos funcionan)
La mampara es un recurso de interiorismo que puede jugar en dos ligas igual de sofisticadas. La primera, la mampara minimalista casi invisible. Apuesta por vidrio templado, perfilería mínima (o directamente inexistente) y herrajes discretos para que lo protagonista sea el interior de la zona de la ducha. Es la opción ideal si has invertido en materiales y quieres que se vean sin interrupciones. E
La segunda vía es la de las mamparas con personalidad, hechas a medida, que se convierten en una joya del baño. Aquí aparecen materiales como vidrio acanalado, ahumado o con textura; perfilerías en acabados especiales (negro, latón, bronce) o diseños tipo panelería que aportan ritmo y carácter. Aquí la mampara decora, enmarca y suma estilo, como si fuese una pieza de carpintería contemporánea. Proyecto de GC Studio.
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© Jacob AskerUn banco para sentarse dentro de la ducha
El banco de la ducha es ese elemento que, una vez lo tienes, no entiendes cómo vivías sin él. Puedes sentarte para aplicar el exfoliante, usarlo para apoyar productos, para sentarte sin prisa mientras te secas y aplicas productos… Esa pieza a medida, revestida con el mismo acabado que el suelo o las paredes, sube el nivel. Como referencia, su altura debe ser de entre 45 y 48 cm desde el suelo. Este baño está diseñado por OMEO Design, el estudio de arquitectura e interiorismo marbellí liderado por Olivia O. Wickert.
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© Terraza Balear/Gunni&TrentinoHornacinas y almacenaje integrado
Pocas cosas restan más que una esquina llena de botes. En una ducha premium, el almacenaje se integra y la mejor forma es a través de hornacinas en la pared (idealmente a una altura cómoda y lejos del chorro directo). También se pueden instalar repisas continuas o un murete que haga de apoyo. Si retroiluminas la zona, el baño gana atmósfera. ¿Sabías que existen hornacinas metálicas prefabricadas? Aseguran estanqueidad y un acabado muy limpio. Proyecto de Terraza Balear de Gunni&Trentino.
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© Silestone/Cosentino¿Plato o suelo continuo?
Una ducha premium es bonita, pero también segura. Existen platos de ducha muy atractivos en materiales y acabados (que pueden ser enrasados y el efecto es también de continuidady opciones para diseñar la zona de la ducha con un suelo continuo. Para evitar charcos, se recomienda una pendiente hacia el desagüe en torno al 1,5–2%. El desagüe lineal (bien colocado) ayuda a resolver el espacio con elegancia cerca de una pared. En pavimentos para ir descalzo, existen clasificaciones antideslizantes como la DIN 51097, donde la clase C es la de mayor resistencia al deslizamiento. Revestimiento de la colección Le Chic de Silestone (Cosentino).
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© ramonsolerDetalles cinco estrellas que completan la ducha premium
Lo premium muchas veces está en lo que no se ve: buena ventilación para evitar humedad persistente, grifería silenciosa, carpinterías bien selladas, textiles que absorben y secan rápido. Si quieres un plus, instala un radiador toallero cerca de la ducha o suelo radiante en el baño. Ese calorcito cambia la experiencia al salir. Y si te preocupa el consumo, puedes optar por soluciones de ahorro en rociadores y griferías con limitadores que sitúan el caudal en torno a 9–9,5 l/min sin renunciar a una sensación agradable. ¿Imaginas hilo musical? Puedes integrar altavoces en el techo para conectar tu lista de reproducción favorita. Grifería Alexia de la firma ramonsoler.