La joya en aprietos
La joya de la corona de las elecciones intermedias en México siempre es la gubernatura de Nuevo León. A más de un año de la fecha de celebración y gracias a la anticipación que Morena ha impregnado en los procesos, no son pocos quienes han levantado la mano para contender por el activo más valioso. Todos con ambiciones, pero conscientes del escenario que van a enfrentar.
Entre los guindas, los primeros días de mayo sirvieron para dar el banderazo de salida. Tatiana Clouthier presentó su renuncia a la titularidad del Instituto de los Mexicanos en el Exterior. El alcalde del municipio metropolitano de Escobedo, Andrés Mijes, pidió licencia para separarse del cargo a partir del 1 de junio. Clara Luz Flores y los senadores Judith Díaz y Waldo Fernández también están contemplados, aunque no han hecho movimientos significativos.
Los cinco ya se han reunido para perfilar acuerdos que respeten las reglas lanzadas desde el Consejo Nacional en marzo. La contienda interna se dará con todo, pero el reto de cualquiera de ellos es derribar las barreras que han impedido el crecimiento político de Morena a nivel local… aderezado recientemente con el escándalo de Rubén Rocha Moya.
De parte del PRI, quien se perfila para buscar la candidatura es el alcalde de Monterrey Adrián de la Garza. El PAN presenta una caballada flaca, sin un personaje que destaque.
En cambio, Movimiento Ciudadano, ha entrado en un juego para la sucesión, que incluyen al senador Luis Donaldo Colosio, la esposa del gobernador Mariana Rodríguez, el secretario de Gobierno, Miguel Flores, además de algunos funcionarios estatales y alcaldes metropolitanos.
La gestión de Samuel García, primer emecista en gobernar Nuevo León, no heredará el mejor panorama. Obras inconclusas como el metro y la carretera interserrana, movilidad caótica, suministro y gestión del agua, contaminación y los anuncios de inversiones que terminaron en pifias, mantienen a los habitantes del estado a la expectativa. También, las denuncias sobre enriquecimiento ilícito, que hace días volvieron a estar bajo el reflector.
Aunque no lo han negado ni confirmado públicamente, la Fiscalía General de la República investiga a Samuel García por armar una estructura financiera para el lavado de dinero y desvío recursos públicos del estado por más de mil millones de pesos. Para ello, utilizó el despacho familiar Firma Jurídica y Fiscal S.C., como pieza central para captar recursos públicos y redirigirlos en beneficio de su familia. No es desconocido en el estado la bonanza inmobiliaria de los García y allegados.
La incógnita para todos los interesados en suceder a Samuel es conocer en qué momento este expediente irrumpirá en las campañas y cuál será la consecuencia inmediata.
Nuevo León se jacta de una independencia ideológica del centro del país. Los habitantes del estado deben prepararse para unas campañas muy reñidas, pero sobre todo para elegir bien y dar por terminada una mala racha de mandatarios recientes: personajes frívolos, corruptos y no aptos para el cargo.
POR: CARLOS ZÚÑIGA PÉREZ
COLABORADOR
@CARLOSZUP
MAAZ