Marta Ortega, protagonista de la gran cita en Gstaad que ha reunido a herederas, diseñadoras y grandes fortunas
La estación suiza de Gstaad vuelve a convertirse esta semana en punto de encuentro de la élite internacional. Este exclusivo enclave de los Alpes, refugio invernal de personalidades como Carlota Casiraghi, Carolina de Mónaco, Pablo y Marie Chantal de Grecia, Madonna o Anne Hathaway, acoge estos días la Gstaad Art Week, una prestigiosa feria que reúne a destacadas personalidades del mundo del arte, la moda y los negocios.
Entre los grandes asistentes que acudieron a esta cita cultural se encuentran Marta Ortega, presidenta de Inditex; Géraldine Guyot-Arnault, esposa de Alexandre Arnault (heredero de LVMH); la interiorista Martina Mondadori; la directora de arte argentina Sofía Sánchez de Betak (Chufy); la empresaria india Natasha Poonawalla, presidenta de la fundación Villoo Poonawalla; y Tatiana de Pahlen, nieta de Gianni Agnelli, quien convirtió a Fiat en todo un imperio.
Marta Ortega con su grupo de amigas visitó la galería Gagosian de Gstaad, que alberga una exposición dedicada a Irving Penn, ya presentada anteriormente en la Fundación Marta Ortega Pérez (MOP) de La Coruña. La hija de Amancio Ortega inauguró dicha muestra como parte de su trabajo al frente de la fundación, enfocada en promover la fotografía, la moda y la cultura gallega. “Penn no solo fue un creador de imágenes extraordinario, sino un verdadero innovador que supo dar a la fotografía de moda un valor más allá de la página impresa”, señalaba entonces la presidenta de Inditex.
Durante estos días en Gstaad también tuvo lugar el encuentro organizado por la firma Destree, la maison francesa fundada por Géraldine Guyot-Arnault, nuera de Bernard Arnault, uno de los hombres más poderosos del mundo como cofundador, presidente y director ejecutivo de LVMH, junto a Laetitia Lumbroso, diseñadora con amplia experiencia en Dior y Givenchy. Entre los invitados destacaron la princesa Fabrizia Caracciolo, miembro de la histórica casa italiana Caracciolo di Castagneto, Tatyana Franck, directora del Museo Elysée de Lausana, y la asesora de arte Clarissa Post.
Para Marta Ortega, esta estancia en Gstaad tuvo probablemente un matiz especial, ya que a apenas una hora se encuentra el Aiglon College, uno de los internados más exclusivos del mundo y el mismo donde estudió ella durante su adolescencia, antes de continuar sus estudios universitarios en Inglaterra.
Por su parte, el diseñador y creador Álex de Betak, marido de Sofía Sánchez de Betak —íntima de Marta Ortega—, presentó una instalación en un granero del Oberland bernés. La obra combina la armonía del chashitsu japonés, los espacios destinados a la ceremonia del té, con la arquitectura rural suiza, en un homenaje a la cultura helvética. “El proyecto es un puente entre Suiza y Japón, donde la luz modela el espacio e invita a la contemplación”, explicó Betak. Gaia de Leva Prost, familia del expiloto de Fórmula 1 Alain Prost, compartió imágenes desde el interior, mientras que Sofía de Betak documentó distintos momentos del evento. Entre los asistentes se encontraban también Marta Ortega, la supermodelo Mariacarla Boscono, la fotógrafa Valerie Sadoun y el coleccionista Rajan Bijlani.


