Nuevos jugadores y viejos retos por resolver en el futbol mexicano

Nuevos jugadores y viejos retos por resolver en el futbol mexicano

En la reunión de ayer, los dueños del futbol mexicano se enfrentaron a una jornada cargada de decisiones trascendentales, donde la figura de la multipropiedad volvió a estar sobre la mesa. A pesar de los esfuerzos por erradicar esta práctica, la situación sigue siendo ambigua.

El tema es complejo, no sólo porque existen múltiples ejemplos de equipos con intereses compartidos entre diversos grupos empresariales, sino también por la resistencia de muchos actores a cambiar un modelo que les ha dado réditos económicos. Si bien la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) y la Liga MX han manifestado la necesidad de tomar cartas en el asunto, las resoluciones no han sido contundentes.

En paralelo, y mientras la multipropiedad sigue sin solución clara, el futbol mexicano abrió las puertas a nuevas inversiones. Hablamos de Grupo Prodi. Este conglomerado está a nada de concretar la compra, por unos 200 millones de dólares, del Atlas, un equipo histórico de la Liga MX.

El acuerdo, que está pendiente de la aprobación de la Comisión Nacional Antimonopolio, que lleva Andrea Marván Saltiel, ha sido recibido con optimismo por diversos sectores del fútbol. A diferencia de los conflictos generados por la multipropiedad, esta llegada es vista como un refuerzo positivo que podría revitalizar la competencia y aportar estabilidad a la liga.

La adquisición de Atlas por parte de Grupo Prodi está vinculada a una visión a largo plazo que no solo implica una transformación deportiva, sino también institucional y social. El grupo ha asegurado que su compromiso con la afición rojinegra es firme, y uno de los pilares de su propuesta es garantizar que el club siga siendo un emblema de Guadalajara.

 Más allá de las promesas de mejora en infraestructura (léase estadio nuevo), lo que se destaca es la intención de respetar la identidad del equipo y su vínculo con la comunidad. Esta propuesta, que se alinea con la cultura futbolística del país, se presenta como una oportunidad para fortalecer al club y darle una nueva dirección.

Lo que ha logrado captar la atención de la FMF y la Liga MX es la trayectoria de Grupo Prodi. Con más de 70 años en el mercado y una experiencia consolidada en proyectos deportivos de gran escala, este grupo ha demostrado capacidad para manejar instituciones deportivas exitosas, como el equipo de béisbol Pericos de Puebla.

Este perfil de inversor, con una visión a largo plazo y un enfoque claro en el desarrollo de infraestructuras de primer nivel, es el tipo de socio que la liga necesita para continuar su crecimiento y para atraer más patrocinadores y aficionados.

Así, mientras los viejos problemas persisten en el futbol mexicano, como la multipropiedad, o la abolición del no descenso, también se abre un panorama donde los nuevos jugadores están dispuestos a inyectar capital y recursos al deporte. Con la llegada de Grupo Prodi, se vislumbra una era de renovación para Atlas y, posiblemente, para otros clubes que podrían seguir este ejemplo de inversión.

La clave estará en cómo se gestionan estos nuevos desafíos, pero una cosa es clara: el fútbol mexicano está en constante evolución, y las decisiones tomadas en este tipo de reuniones de dueños marcarán el futuro cercano del balompié nacional.

*Clases de reciclaje*

Prepárense porque en mayo, mes donde se celebra el Día Mundial del Reciclaje, la Association of Plastic Recyclers (APR), de Steve Alexander, estará lanzando la segunda edición de su programa Recycling in Action, con el objetivo de mejorar la percepción pública sobre el reciclaje a través de visitas guiadas a instalaciones.

Después de una exitosa primera edición en 2025, donde 36 plantas en 20 estados de Estados Unidos recibieron a más de 150 grupos, este año se ampliará el alcance de la iniciativa, incluyendo visitas a la planta PetStar en Toluca, la mayor de reciclaje de PET grado alimenticio del mundo.

La iniciativa busca educar a la ciudadanía sobre el proceso de reciclaje y disipar el desconocimiento general sobre lo que sucede con los materiales una vez que son depositados en los contenedores. Según los resultados del año pasado, el 85 por ciento de los participantes reconoció que el reciclaje funciona mejor de lo esperado, lo que demuestra el impacto positivo de este tipo de programas.

POR ARTURO RODRÍGUEZ GARCÍA

COLABORADOR

TWITTER: @ARTURO_RDGZ

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