Rafa Medina, tras el revés judicial en la herencia de los Medinaceli: "Vamos a recurrir al Supremo, solo queremos que se cumpla la voluntad de nuestra abuela"
Los herederos de la recordada duquesa de Medinaceli, una de las mujeres más relevantes del siglo XX, están dispuestos a obtener lo que consideran su herencia legítima. Con ese deseo emprendieron hace más de una década un proceso legal que los enfrenta a un miembro de su familia: el duque de Segorbe, Ignacio Medina, el único hijo que sigue vivo de los cuatro que tuvo Mimi Medinaceli, como era conocida. La Audiencia Provincial de Sevilla ha anulado la condena que obligaba a la Fundación Casa Ducal de Medinaceli, presidida por el aristócrata, a que pagara 40,5 millones de euros a sus sobrinos. Una situación sobre la que Rafael de Medina ha hablado con ¡HOLA!
En sus primeras palabras tras conocerse que la fundación preservará íntegramente su patrimonio, el duque de Feria ha avanzado que el caso seguirá en los tribunales porque lo elevarán al órgano jerárquicamente superior en la estructura judicial de nuestro país. "Ganamos en primera instancia, ahora en segunda instancia, cuando él recurrió, la han revocado. El fallo, si lo lees, no es nada claro, pero vamos al Supremo a recurrirla 100%", nos ha explicado tras conocer que la Audiencia ha fallado a favor de la Fundación Casa Ducal de Medinaceli.
"Solo queremos que se cumpla la última palabra de nuestra abuela, sin más, su último testamento", ha recalcado Rafael de Medina, que es el hijo mayor de Naty Abascal y Rafael Medina. Reclama lo que considera que le corresponde junto a su hermano Luis y sus primas, la duquesa de Santisteban, Victoria; la marquesa de Solera, Casilda Medina Conradi; la actual duquesa de Medinaceli, Victoria Hohenlohe, que es la joven con más títulos nobiliarios de España; y el hermano de esta, el marqués de Navahermosa, Alexander. Son, en total, cuatro nietos y dos bisnietos de la recordada Mimi, quien era descendiente del rey Alfonso X el Sabio.
Las claves y la cronología de la disputa familiar
Para situarnos en el inicio de la historia, tenemos que remontarnos al 18 de agosto de 2013, cuando murió en la Casa de Pilatos de Sevilla la XVIII Duquesa de Medinaceli, Victoria Eugenia Fernández de Córdoba y Fernández de Henestrosa. Era la fundadora de la Fundación Casa Ducal de Medinaceli, de la que nombró presidente vitalicio a su hijo, Ignacio Medina. De esta institución privada forma parte la mayor parte del patrimonio familiar, incluidos sus palacios, tierras y obras de arte, un legado que no puede venderse al estar protegido por la Ley de Patrimonio Histórico y la Ley de Fundaciones.
Cuatro de sus sobrinos y dos de sus sobrinos nietos no están de acuerdo con la gestión de las propiedades que ha hecho el duque de Segorbe. Y una de las claves es que gran parte del patrimonio de la duquesa de Medinaceli se vendió antes de su muerte, quedando así una cantidad muy inferior a la que a sus herederos les corresponde por el tercio de legítima. Durante años intentaron llegar a un acuerdo con su tío, pero como no se logró, decidieron llevar el asunto a los tribunales. Además, fueron expulsados del patronato de la fundación.
A finales de 2021, el juez dictó sentencia: cada uno de los demandantes tiene derecho a recibir una cuota de la legítima. En el caso de los nietos de Mimi es del 12,5 %, es decir, una cantidad de 4.119.095 euros. Para los bisnietos, la cuota es del 4,17%, que son 1.373.031 euros para cada uno. Obligaba de esta forma a la Fundación Casa Ducal de Medinaceli a satisfacer 40,5 millones de euros mediante bienes de su propia dotación. La sentencia fue recurrida y ha sido ahora, cuatro años después, cuando la Audiencia ha dado la razón a la Fundación Casa Ducal de Medinaceli. El pleito familiar, sin embargo, aún no ha llegado a su fin.



