Recetas ricas y sencillas para todos los días: organiza tu menú semanal sin complicarte
Olvídate de complicaciones a la hora de cocinar y de comer durante toda la semana; aquí priorizamos ingredientes sencillos que encuentras en cualquier mercado o supermercado y los pasos que cualquiera puede seguir para preparar nuestras recetas. Este menú semanal te ayudará a organizarte en tu día a día.
La clave de este plan es la flexibilidad y que utilices nuestras ideas como inspiración para adaptarlas a tu manera y con los alimentos que más te gusten o tengas más a mano. Le damos protagonismo a las materias primas más frescas y de temporada, pero sin renunciar a conservas, congelados, cereales, legumbres, semillas o frutos secos. Y entre los platos más adecuados para esta época, optamos por guisos, sopas, cremas, estofados, ensaladas, arroces, huevos, asados o pastas.
Todos ellos tienen en común su delicioso sabor y una elaboración sencilla y rápida. Dales toques diferentes con especias, hierbas aromáticas, salsas ligeras, un chorrito de limón o de lima, porque de ellos depende obtener las variaciones más apetecibles y menos aburridas.
Recomendaciones para preparar tu menú semanal
- Haz una compra inteligente: Revisa lo que ya tienes y después haz una lista agrupada por ingredientes (frutas, verduras, carnes, pescados, huevos, lácteos, etc.) y elige productos de temporada para mejor precio y sabor.
- Prepara bases: Cuece quinoa, garbanzos o un pollo entero el domingo; duran 4–5 días en la nevera. Y también puedes adelantar sofritos, congelarlos y tirar de ellos cuando los necesites
- Varía colores y texturas: Combina elementos crujientes (crudos en ensaladas, patatas fritas), cremosos (purés), blandos (verduras cocidas), líquidos (sopas) y jugosos (asados y guisos de carne, aves o pescados).
- Adapta a tu ritmo: Si un día vas con prisa, opta por elaboraciones rápidas en el horno, plancha, microondas o vapor.
- Piensa en la combinación de ingredientes principales que vas a preparar cada día para no repetirla al siguiente.
- Ten en cuenta las sobras y úsalas en tortillas, pastas, pasteles salados, croquetas, empanadillas, etc.



