22 años de Zona MACO

22 años de Zona MACO

Desde mediados del siglo XX, las ferias de arte han sido una de las plataformas fundamentales para la circulación y la internacionalización del arte contemporáneo. Surgidas, en muchos casos, como iniciativas impulsadas por galerías locales para fortalecer escenas específicas, con el tiempo se transformaron en catalizadores culturales capaces de articular territorios, discursos y economías a escala regional y global. Más que espacios de intercambio comercial, las ferias de arte comenzaron a operar como escenarios donde se construyen narrativas, se legitiman trayectorias y se inician colaboraciones más allá del recinto ferial. 

Pensar hoy una feria de arte implica asumir esa herencia y, al mismo tiempo, revisarla críticamente. En un contexto marcado por transformaciones culturales, sociales y políticas profundas, las ferias ya no pueden entenderse únicamente desde la lógica del mercado. Su relevancia reside cada vez más en su capacidad para generar condiciones: propiciar diálogos, activar comunidades y ofrecer marcos de visibilidad para prácticas artísticas diversas. En su edición 22, Zona MACO se inscribe en esta reflexión sobre qué significa reunir obras, artistas y públicos en el presente, y desde dónde se construyen actualmente las narrativas del arte.

Créditos: (Especial)

México ocupa desde hace años un lugar central en el ecosistema artístico de América Latina. No solo por el crecimiento sostenido de su mercado, sino por la vitalidad de sus escenas locales y su capacidad de dialogar con otros contextos culturales. En ese entramado, Zona MACO funciona como un punto de condensación: un espacio donde convergen historias, lenguajes y economías, pero también afectos, debates y formas de pertenencia. Pensar la feria desde México implica reconocerla desde un nodo local que se proyecta hacia lo regional y lo global, sin perder su identidad.

El encuentro ha apostado por un modelo que pone en relación distintos tiempos y disciplinas. La convivencia simultánea de las cuatro ferias: Arte Contemporáneo, Foto, Diseño y Salón del Anticuario no responde solo a una lógica operacional, sino a la voluntad de activar cruces entre diversas disciplinas, historia y presente. En ese diálogo se abre una pregunta central: ¿Cómo se relaciona hoy el arte con las realidades que habitamos y con aquellas que estamos empezando a imaginar?

Créditos: (Especial)

Dentro de Arte Contemporáneo, la Sección General convive con secciones curadas que funcionan como espacios de lectura crítica del presente. EJES y SUR expone el arte en diálogo con tensiones actuales, mientras que Arte Moderno introduce un desplazamiento temporal que permite revisar las narrativas del siglo XX y su resonancia con la realidad actual.

Arte Moderno, curada por Esteban King Álvarez, plantea un recorrido atento a los cruces entre América Latina y otras geografías, invitando a reconsiderar las narrativas históricas desde una perspectiva plural. EJES, bajo la curaduría de Aimé Iglesias Lukin, se articula en torno a la idea del intercambio como una práctica crítica, explorando cómo circulan ideas, materiales y afectos en contextos marcados por la restricción. SUR, curada por Manuela Moscoso, entiende el “sur” como una posición desde la cual cuestionar las narrativas dominantes del arte contemporáneo y ensayar otras formas de producción y pensamiento.

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FOTO, curada por Luis Graham Castillo, amplía la noción de lo fotográfico para pensar la imagen como un espacio de relación y encuentro, donde se entrelazan miradas, contextos y sensibilidades diversas. El Salón del Anticuario, co-curado por Alfonso Miranda y Mario Uvence, introduce la dimensión de la historia material y la memoria, proponiendo un diálogo entre objetos históricos y sensibilidades contemporáneas.

En el ámbito del diseño, bajo la dirección de Cecilia León de la Barra, Zona MACO DISEÑO continúa consolidándose como un espacio de reflexión en torno a la producción contemporánea, con especial énfasis en la escena mexicana. EMERGENTES co-curada por Joel Escalona y Jorge Diego Etienne visibiliza nuevas generaciones de diseñadores y colectivos, subrayando la vitalidad del diseño mexicano. A esta constelación se suma este año FORMA, una nueva iniciativa dedicada a proyectos situados en la intersección entre arte y diseño. 

Zona MACO se construye como una experiencia colectiva sostenida por su comunidad: artistas, galerías, coleccionistas, curadores, instituciones y públicos que, año con año, activan este espacio común. En ese diálogo constante entre lo local y lo internacional, la feria reafirma su propósito: no sólo de reflejar el estado del arte en la región, sino de contribuir activamente en la construcción de un futuro cultural compartido desde Latinoamérica.

Por Direlia Lazo, directora Artística de Zona Maco

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