Descubren un mecanismo clave que ayudó a convertir Marte en un desierto

Descubren un mecanismo clave que ayudó a convertir Marte en un desierto

Una investigación internacional ha demostrado por primera vez que una tormenta anómala de polvo, intensa pero local, estuvo implicada en la pérdida de agua de Marte, planeta que no siempre fue desértico y árido. 

Marte: de planeta húmedo a desierto

La imagen actual del planeta marciano, que luce desértico, demuestra también una superficie con canales, minerales alterados por el agua y otras huellas geológicas que indican que fue, en sus primeros tiempos, mucho más húmedo y dinámico. 

Reconstruir cómo desapareció ese entorno rico en agua sigue siendo uno de los grandes retos de la ciencia planetaria, aunque una investigación ha revelado nuevos datos que permitirían conocer cómo el planeta rojo perdió su agua. 

Tormentas de polvo impulsan agua a la atmósfera

Un estudio liderado por el español Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) y la Universidad de Tokio (Japón) ha demostrado por primera vez que una tormenta de polvo inusual, intensa pero de escala local, fue capaz de impulsar el agua hasta las capas más altas de la atmósfera marciana durante el verano del hemisferio norte, una época en la que este proceso no se consideraba relevante.

"El hallazgo revela el impacto de este tipo de tormentas en la evolución climática del planeta y abre una nueva vía para entender cómo Marte perdió gran parte de su agua a lo largo del tiempo", detalló en un comunicado el investigador del IAA-CSIC Adrián Brines, coautor principal del estudio junto con Shohei Aoki, investigador la Universidad de Tokio.

El hallazgo se basa en la combinación de datos del Trace Gas Orbiter (TGO) de la misión ExoMars de la ESA (2016) y su instrumento NOMAD –en cuyo equipo científico participa activamente el IAA-CSIC– con observaciones de otras misiones activas en órbita marciana, como Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) de la NASA y la Emirates Mars Mission (EMM).

"Gracias a la monitorización constante y sistemática de estas observaciones y a las idóneas herramientas de cálculo del IAA-CSIC para este tipo de estudios atmosféricos, hemos podido estudiar no solo la distribución vertical del vapor de agua, sino también la distribución de polvo en la atmósfera, la formación de nubes de hielo de agua y el escape de hidrógeno al espacio", detalló Adrián Brines.

Vapor de agua a 80 kilómetros de altura

El estudio ha detectado un aumento inusual de vapor de agua en la atmósfera media de Marte durante el verano del hemisferio norte en el año marciano 37 provocado por una tormenta de polvo anómala.

Diferentes observaciones han permitido comprobar que una atípica tormenta de polvo provocó una inyección repentina y muy intensa de vapor de agua que alcanzó alturas de hasta 60-80 kilómetros, especialmente en latitudes altas del hemisferio norte. En esas altitudes, la cantidad de agua fue hasta diez veces mayor de lo habitual, un comportamiento que no se había visto en años marcianos anteriores y que no predicen los modelos climáticos actuales.

Mapa global de Marte mostrando una tormenta de polvo captada por la NASA en junio de 2018.
Mapa global de Marte mostrando una tormenta de polvo captada por la NASA en junio de 2018.Imagen: NASA/JPL-Caltech/MSSS/AP Photo/picture alliance

La clave del hidrógeno escapado al espacio

Una de las claves para saber cuánta agua ha perdido Marte es medir cuánto hidrógeno ha escapado al espacio, ya que este elemento se libera con facilidad cuando el agua se descompone en la atmósfera. 

Las mediciones actuales muestran que el planeta ha perdido una enorme cantidad de agua a lo largo de miles de millones de años, suficiente para cubrir gran parte de su superficie con cientos de metros de profundidad.

Al igual que la Tierra, Marte presenta cuatro estaciones debido a una inclinación axial similar y tiene además una marcada diferencia en la elevación del terreno entre ambos hemisferios, más bajo en el norte que en el sur, lo que provoca que los veranos del hemisferio sur sean mucho más cálidos y dinámicos que los del norte.

Los años marcianos se empiezan a contar en 1955, cuando por primera vez fue posible medir con suficiente precisión la posición de Marte en su órbita y usar ese momento como referencia, por lo que ese año corresponde con el periodo 2021-2023 en el calendario terrestre.

"Estos resultados aportan una nueva pieza al retrato incompleto de cómo Marte ha ido perdiendo su agua a lo largo de miles de millones de años", resumieron los investigadores. 

FEW (EFE, IAA-CSIC, Nature)