Celia Padilla, matrona: “Prepararse para el parto no es solo una cuestión física, es sobre todo una preparación mental y emocional”

Celia Padilla, matrona: “Prepararse para el parto no es solo una cuestión física, es sobre todo una preparación mental y emocional”

El embarazo es absolutamente transformador. El cuerpo de la mujer cambia de manera asombrosa y, durante nueve meses, se va adaptando en función de las necesidades de la vida que crece en ella. Cada etapa del embarazo trae consigo nuevas sensaciones y avances en el desarrollo del bebé, pero también surgen preguntas y dudas. Por eso hemos hablado con Celia Padilla, matrona, Doctora en enfermería y fundadora y CEO de Oh Mamá Matrona (www.ohmamamatrona.com). Padilla da información detallada, comprensible y actualizada para ayudar a las futuras mamás a disfrutar de su embarazo y a afrontar su parto desde la calma y con confianza. 

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¿Por qué el embarazo se mide en semanas y no en meses?

Aunque a muchas mujeres les resulte más intuitivo hablar en meses, en medicina utilizamos semanas porque es mucho más preciso. En embarazo, los cambios son tan rápidos y tan específicos que unos pocos días pueden marcar la diferencia. No es lo mismo estar de 11 semanas que de 13, aunque ambas estén dentro del mismo mes.

Además, muchas pruebas clave —como la ecografía del primer trimestre o el cribado combinado— dependen de ventanas muy concretas de tiempo. Por eso, trabajar en semanas permite ajustar mejor el seguimiento y ofrecer una atención más rigurosa. Es una forma de cuidar mejor el proceso.

Más ecografías no siempre significa mejor seguimiento.

Celia Padilla, matrona y Doctora en enfermería

¿Cuántas ecografías son necesarias durante el embarazo?

Aquí hay que diferenciar entre lo necesario y lo que a veces se hace por rutina o tranquilidad. Habitualmente en muchos sistemas sanitarios, como el nuestro, se realizan tres de forma habitual: una en el primer trimestre para datar el embarazo, otra alrededor de la semana 20 para valorar la anatomía del bebé, y otra en el tercer trimestre, sobre la semana 32. En función de las características de cada embarazo y mujer se pueden hacer más, pero más ecografías no siempre significa mejor seguimiento. Lo importante es hacer las necesarias, en el momento adecuado. 

¿Por qué es tan importante el primer trimestre y la ecografía de la semana 12?

El primer trimestre es una etapa clave porque es cuando se forman los órganos del bebé. Es un momento muy sensible, en el que ocurren procesos fundamentales del desarrollo. La ecografía de las 11 a 13 semanas —popularmente conocida como “la de las 12 semanas”— es especialmente relevante porque permite varias cosas: confirmar que el embarazo es evolutivo, datarlo correctamente, ver si hay uno o más bebés y realizar el cribado de cromosomopatías. Es una prueba que combina información clínica muy valiosa con un momento emocional importante para muchas familias.

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¿Qué otras pruebas son necesarias durante el embarazo?

El seguimiento del embarazo incluye una serie de pruebas que buscan prevenir y detectar posibles complicaciones. Al inicio, se realizan analíticas de sangre y orina, se determina el grupo sanguíneo y el Rh, y se hace cribado de ciertas infecciones. Más adelante, entre las semanas 24 y 28, se suele realizar el cribado de diabetes gestacional. Y en el tercer trimestre, se hace el test del estreptococo grupo B en muchos protocolos.

Estas pruebas están respaldadas por sociedades científicas como ACOG (Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos, por sus siglas en inglés) y forman parte del cuidado estándar en la mayoría de sistemas sanitarios. En algunos contextos se hacen más pruebas, en otros, menos.

Mujer embarazada© Getty Images

¿Por qué se recomienda tomar ácido fólico?

Porque es una de las medidas más eficaces que existen en prevención durante el embarazo. El ácido fólico ayuda a prevenir defectos del tubo neural, como la espina bífida. La evidencia científica es muy sólida en este punto. 

¿Cuándo hay que empezar a tomarlo? 

Lo ideal es empezar antes del embarazo, al menos 3 meses antes, y mantenerlo durante el primer trimestre. Esto se debe a que el tubo neural del bebé se forma muy pronto, muchas veces antes de que la mujer sepa que está embarazada. Por eso insistimos tanto en la suplementación preconcepcional: es una pequeña acción con un gran impacto. 

El primer trimestre es una etapa clave porque es cuando se forman los órganos del bebé.

Celia Padilla, matrona y Doctora en enfermería

¿Cuándo empiezan las náuseas y otras molestias?

Las náuseas suelen aparecer entre la semana 4 y 6 de embarazo, y suelen alcanzar su máxima intensidad alrededor de la semana 9. Aunque muchas veces se llaman “náuseas matutinas”, lo cierto es que pueden aparecer a cualquier hora del día. Son uno de los síntomas más frecuentes del primer trimestre y, aunque pueden ser muy incómodas, en la mayoría de los casos son parte de un embarazo normal. 

¿Cuándo se empiezan a notar los movimientos del bebé?

La mayoría de las mujeres comienzan a notar los movimientos del bebé entre la semana 18 y 24. En mujeres que ya han estado embarazadas, puede ocurrir un poco antes, y en primer embarazo, a veces se retrasa algo más. Es un momento muy especial porque supone una conexión más tangible con el bebé. 

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¿Cómo diferenciar las contracciones de Braxton Hicks de las de parto?

Las contracciones de Braxton Hicks son lo que muchas veces llamamos “contracciones de práctica”. Son irregulares, no siguen un patrón y no aumentan en intensidad. Además, suelen desaparecer con el reposo o al cambiar de postura. En cambio, las contracciones de parto son regulares, progresivas y cada vez más intensas. No desaparecen con el descanso y suelen ir acompañadas de otros cambios, como la modificación del cuello del útero.

La clave está en la progresión. Las de parto van progresivamente en aumento, no ceden.

¿Cómo prepararse física y mentalmente para el parto?

Prepararse para el parto no es solo una cuestión física, es también —y sobre todo— una preparación mental y emocional. A nivel físico, mantenerse activa durante el embarazo, siempre que no haya contraindicaciones, aporta muchos beneficios: mejora la condición física, el bienestar y puede influir positivamente en el proceso del parto.

Pero igual de importante es la preparación emocional: entender cómo funciona el parto, conocer tus opciones, saber qué puede pasar y sentirte acompañada. La información basada en evidencia da seguridad. Al final, no se trata de tenerlo todo bajo control (que es imposible), sino de sentir que tienes herramientas y apoyo para transitar ese momento.