Para lograr un efecto u otro con su look, novias, invitadas y madrinas deben tener claro que la mayor carga práctica y estética residirá en el tejido. La elección de un buen material puede marcar sustancialmente la diferencia: la caída, el volumen, el peso y el aspecto de un diseño sobre el cuerpo variará en función de ello. Quizá por su capacidad para realzar, potenciar y derrochar elegancia, la tela más buscada por las madres del novio en los últimos meses haya sido la seda rústica. De textura ligeramente irregular y acabado mate, este tejido goza de un aspecto artesanal, es más rugoso, presenta variaciones de hilo y grosor, cuenta con relieves, resulta ligero y, lo mejor, transpira. Se ha convertido en una opción muy solicitada tanto en bodas religiosas como en enlaces de mañana, como demuestra esta selección de 11 acertados estilismos.
Dado que inunda las redes sociales y en HOLA hemos hablado de ello, tal vez ya sepas que la paleta de tonalidades azules claro es una de las favoritas de las madrinas de boda, especialmente aquellas que acompañan a su hijo en el 'sí, quiero' en los meses de primavera y verano. Ana es una de esas madres del novio que optaron por el celeste para un día tan señalado. Ella se decidió por un vestido largo realizado en seda rústica por el equipo de Redondo Brand. Como complementos escogió unos guantes en tono blanco roto, un bolso de mano de color oro viejo y un choker de perlas, uno de los accesorios que más gustan a las madres estilosas.
Quizá hace tan solo unos meses te toparas con el elegante look de Adela. Esta madrina de boda se decantó por un vestido largo en un color poco usual, el verde azulado, con el que estaba verdaderamente favorecida. El diseño era al completo un trabajo de Miriam Gálvez Costura, confeccionado en seda rústica. Con silueta recta, cuello redondo con detalle de pico y mangas con volante incorporado, es pura inspiración para aquellas madres del novio que busquen una propuesta sencilla y sofisticada. Lo completó con un sombrero de sinamay en tono beis rosado.
Si hubiera que destacar un color que ha resurgido en las últimas temporadas para cautivar a madrinas y madres de la novia ese sería, sin objeciones, el marrón. La diseñadora Patricia Zaragoza recurrió a esta tonalidad para vestir a la invitada más destacada de esta boda en Asturias. "Si hablamos de elegancia, hablamos de Candi, la mamá de nuestra Lucía. Tenía claro que buscaba un vestido midi de escote Bardot y optamos por la seda rústica para dar textura al look. Como detalle especial, drapeamos en el escote una organza a tono con el vestido y elaboramos unas mangas muy diferentes que diesen vida al vestido. La guinda del pastel fue la lazada de su espalda, que era desmontable para una mayor comodidad. La verdad que poco necesita, ya que ella es delicadeza, es sofisticación, es estilo y finura al mismo tiempo. Compartir tiempo con vosotras ha sido un regalo. Qué chicas tan especiales las del año 2025. Gracias por todo, Candi, eternamente agradecida", relataría la creadora en sus redes sociales.
Otra madre de la novia que ha deslumbrado recientemente con el estilismo de la boda de su hija ha sido María. Para este enlace acudió al mismo atelier que la novia había elegido para su propio traje, Míriam Gálvez Costura, y allí confeccionaron su look a medida, una creación tricolor que no ha dejado a nadie indiferente. El diseño, confeccionado en seda rústica de color frambuesa, incorpora un cuerpo de rayas blanco y negro y cuenta con mangas acabadas en volante, cuello a la caja y largo midi. No es una opción convencional y por ello resulta llamativa y elegante a partes iguales. Lo acompañó con unos pendientes largos de estrella, unas sandalias de terciopelo de Flordesasoka y una pulsera dorada.
En la seda rústica también confió esta madre del novio llamada María Eugenia. Su look no fue nada clásico y, sin embargo, entra dentro de los cánones tradicionales, por lo que es perfecto para acompañar a su hijo al altar dentro de una boda religiosa. El diseño, firmado por Poydel, es un ejemplo de cómo el rosa se ha convertido en uno de los colores más demandados por las madrinas de boda. En este caso, lo vemos en una propuesta de silueta recta, donde la seda rústica se aprecia claramente en la falda y en la que hay una sobrecamisa, con corte péplum, semitransparente, de otro tejido que genera un bonito contraste. Como complementos escogió unos guantes de Varade, un bolso de lo más creativo, unos zapatos de terciopelo de Flordeasoka y piezas del joyero familiar.
En el gran día de su hijo, María José no recurrió a un color común, pero era uno con el que se sentía muy cómoda. En su día a día estaba acostumbrada a lucir este tono (entre verde manzana y oliva) y por eso sabía que le sentaba bien. Acordó que esta tonalidad fuera la protagonista de su vestido a medida, ideado por el diseñador cordobés Rafa Valverde. "El proceso fue muy cuidado y artesanal, desde la elección del tejido —una seda rústica con textura, elegante y con cuerpo— hasta el ajuste final”, nos contaba ella misma. Frente al toque osado del llamativo verde, optó por seguir la tradición de llevar mantilla en esta boda religiosa, una pieza clásica, de blonda, que combinó con unos pendientes de perlas y una gargantilla de Alejandra Blanco Joyas.
La seda rústica también es un tejido al que se recurre en los meses más fríos del año, en combinación con otras telas propias de la temporada. Lo vemos en el look de Almudena, una madre del novio, que apostó por un tono rojo oscuro en la boda de su hijo. Se puso en manos del equipo de Álvaro Poyato, fundador de Poydel y el resultado fue un estilismo de efecto dos piezas, con un cuerpo en seda rústica de mangas cortas, corte péplum y un original cuello, y una falda lápiz de terciopelo que llegaba hasta el suelo. Un bolso saco, una diadema negra de plumas de Alium Alta Sombrerería y unos guantes de Varade hicieron el resto.
Que Poydel es una de las firmas que más y mejor recurre a la seda rústica para confeccionar a medida vestidos de madrina de boda es algo indiscutible. Pero, la realidad es que no todas han logrado la popularidad y la buena acogida de la que se encuentra sobre estas líneas. Esta madre del novio, pase el tiempo que pase, sigue causando sensación en las redes sociales, por acertar con una combinación de colores y accesorios, en meses de frío, que realza su belleza. Junto al look en rojo con escote de pico y mangas largas, vemos un acertado uso de la mantilla de chantilly, al igual que una elegante elección en complementos: guantes de piel de Varade y espectaculares joyas (pendientes, colgante y pulsera).
Cada vez son más las madrinas jóvenes que se atreven a darle un aire diferente a sus vestidos largos. En la boda de su hijo, la madre que encontramos sobre estas líneas recurrió al atelier de Alba del Brillante y esta casa cordobesa escogió para ella una seda rústica en naranja apagado, que realzaba sus rasgos. El diseño presentaba hombreras, escote de pico, mangas largas, cuello elevado y un gran fajín en el centro. Fue una elección muy sobria para un enlace celebrado en septiembre de 2024 en la ciudad de la mezquita. Al look, le sumó una mantilla, unos pendientes de perlas, un broche y una cartera aterciopelada.
¿Por qué recurrir al maximalismo si no va con nuestra personalidad? Este vestido demuestra que la elegancia no siempre necesita caer en excesos. Con hombros estructurados y mangas con un diseño especial acabado en pico, es una prenda sencilla y muy favorecedora, que gracias a su color rosa ácido no necesita nada más. En esos casos en los que la madrina decide prescindir de complementos llamativos y darle todo el protagonismo a un recogido clásico, resulta clave que el tejido, como esta seda rústica, sea lo suficientemente sofisticado y tenga textura, para evitar un look plano o de aspecto inacabado. El de la imagen es un trabajo de Míriam Gálvez Costura, una idea que adorarán las madrinas jóvenes.
También de Poydel es este conjunto de vestido con casquete a juego. El diseñador volvió a confiar en la fórmula de un diseño efecto dos piezas, de un solo tono, con mangas largas, volante a la cintura y cuello amplio vuelto o para una madrina de boda. El verde agua fue la tonalidad destacada en este estilismo de silueta columna, que la madre del novio acompañó con unos pendientes de perlas, unos guantes de ante marrones, un bolso efecto carey y un tocado de Alium, realizado con el mismo tejido del vestido.