El truco de Mar Flores (56) para soltar tensión tras 11 horas de trabajo y por qué funciona
Después de una jornada larga, la sensación de cansancio no siempre es solo física. A veces lo que pesa más es la cabeza: las reuniones, los mensajes pendientes, las decisiones que se han ido acumulando a lo largo del día. Cuando la mente sigue acelerada incluso al terminar de trabajar, el cuerpo pide desconectar de alguna manera.
Eso es precisamente lo que hace Mar Flores (56). Tras once horas de trabajo, la modelo y empresaria compartía en redes un gesto muy sencillo pero cada vez más habitual entre quienes buscan liberar tensión: salir a correr. Una práctica aparentemente simple que, sin embargo, tiene una explicación científica muy clara.
¿Por qué algo tan cotidiano como correr puede cambiar por completo el estado de ánimo después de un día intenso? ¿Qué ocurre en el organismo para que muchas personas describan esa sensación de “mente despejada” al terminar? Para entenderlo mejor hablamos con Daniel Galindo, licenciado en Ciencias del deporte y de la actividad física, con el corredor Santos Gabriel Rueda, del equipo de Columbia Sportswear, y con Álex Lamata, licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y Global Loyalty Manager de Sprinter.
Qué ocurre en el cuerpo cuando salimos a correr para liberar tensión
Cuando una persona empieza a correr después de un día estresante, el organismo pone en marcha una serie de mecanismos que ayudan a equilibrar el sistema nervioso. El movimiento sostenido activa respuestas fisiológicas que reducen la tensión acumulada y facilitan que el cuerpo vuelva a un estado de mayor calma.
Tal como explica Daniel Galindo, director de experiencia e innovación en Vivagym, el running actúa directamente sobre las hormonas del estrés. “Cuando corremos se produce una combinación de respuestas fisiológicas que ayudan al cuerpo a liberar estrés de forma muy eficaz”, señala. Durante el ejercicio aeróbico, el organismo empieza a regular hormonas como el cortisol o la adrenalina, que suelen estar elevadas cuando atravesamos jornadas intensas o emocionalmente exigentes.
Al mismo tiempo, el cerebro incrementa la liberación de endorfinas, serotonina y dopamina, sustancias estrechamente relacionadas con el bienestar emocional. Este equilibrio químico es el que explica que muchas personas experimenten una sensación de relajación y claridad mental después de correr.
Álex Lamata añade que muchas personas describen ese momento posterior al ejercicio como una especie de reinicio mental. Tras una sesión de running, explica, aparece “una sensación de reset que ayuda a liberar la carga acumulada del día a día”.
Por qué correr ayuda a dejar de pensar en los problemas
Además del efecto hormonal, el running tiene otro impacto muy interesante en la mente: facilita la desconexión cognitiva. Cuando el cuerpo entra en movimiento, la atención se desplaza hacia aspectos físicos muy concretos como el ritmo, la respiración o la coordinación del movimiento.
Daniel Galindo explica que este proceso hace que la mente deje de dar vueltas a preocupaciones repetitivas. “El running obliga al cuerpo a centrarse en el ritmo, la respiración y el movimiento. Esto hace que el cerebro deje de pensar constantemente en las preocupaciones”.
Por esa razón muchos especialistas describen esta actividad como una forma de meditación en movimiento. El foco de la atención cambia y la mente encuentra un descanso que a veces resulta difícil de conseguir en reposo.
Álex Lamata añade que este fenómeno tiene también una base neurológica. “Cuando te concentras en la actividad, el entorno o incluso en la música si corres con auriculares, la mente se evade de las preocupaciones”.
Además, cuando se practica al aire libre, el efecto puede ser todavía más evidente. La luz natural, el cambio de entorno y el contacto con el exterior facilitan esa sensación de pausa mental.
La sensación de plenitud que muchas personas sienten al terminar
Más allá de las explicaciones fisiológicas, quienes practican running hablan a menudo de una sensación muy concreta al terminar: una mezcla de satisfacción personal, calma y claridad mental.
El corredor Santos Gabriel Rueda, del equipo de Columbia Sportswear, lo explica desde su propia experiencia. “Cuando corremos el cuerpo libera endorfinas y eso mejora el estado de ánimo, pero también ocurre algo más: sentimos que hemos hecho algo bueno por nuestra salud”.
Según explica, dedicar ese tiempo al movimiento tiene también un componente emocional. “Es como si le hubiéramos regalado un momento a nuestro cuerpo”, señala. Esa sensación genera una forma de plenitud personal que muchas personas reconocen después del ejercicio.
Además, correr puede ayudar a ordenar los pensamientos. “Muchas veces salgo a correr estresado por situaciones personales y vuelvo con la mente mucho más clara para afrontar esas situaciones”, explica.
Caminar rápido también puede tener efectos similares
Ahora bien, no todo el mundo se siente cómodo corriendo, especialmente si lleva tiempo sin hacer ejercicio. En ese caso surge una pregunta muy habitual: ¿es necesario correr o caminar también puede tener beneficios similares?
La respuesta de los expertos es clara. Caminar a buen ritmo también puede aportar muchos de los efectos positivos del running, especialmente en personas que están comenzando a moverse después de una etapa sedentaria.
Daniel Galindo explica que lo importante no es tanto correr como mantener una intensidad moderada durante un tiempo suficiente. Caminar rápido durante 30 o 40 minutos eleva la frecuencia cardiaca, activa el metabolismo y favorece la liberación de sustancias relacionadas con el bienestar.
Además, numerosos estudios han demostrado que caminar de forma regular a buen ritmo reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares y mejora el estado de ánimo.
Álex Lamata señala que, de hecho, caminar puede ser una excelente puerta de entrada al running. Muchas personas empiezan combinando caminar y correr en sus primeros entrenamientos, una estrategia conocida como método ca-co, que permite adaptar el cuerpo al esfuerzo de forma progresiva y reducir el riesgo de lesiones.
Los beneficios del running para el corazón y el metabolismo
Más allá del efecto inmediato sobre el estrés, el running es una de las actividades físicas con mayor respaldo científico en términos de salud. Sus beneficios abarcan tanto el sistema cardiovascular como el metabolismo.
Daniel Galindo explica que correr mejora la eficiencia del corazón y favorece una circulación más eficaz. Con el tiempo, el sistema cardiovascular se vuelve más resistente y disminuye el riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas.
Además, el running aumenta el gasto energético y mejora la capacidad del organismo para utilizar la glucosa. Esto contribuye a un mejor equilibrio metabólico y favorece el mantenimiento de un peso saludable.
Álex Lamata añade que también mejora la capacidad pulmonar y ayuda a regular la presión arterial. No obstante, matiza que el control del peso depende de múltiples factores, como la alimentación, el descanso o el nivel de actividad del resto del día.
El impacto del running en la salud mental
Uno de los aspectos que más interés despierta en la investigación científica es el impacto del ejercicio aeróbico en el bienestar psicológico. Numerosos estudios han demostrado que el running se asocia con menores niveles de ansiedad y depresión.
Además, practicar ejercicio con regularidad mejora la calidad del sueño y aumenta la sensación general de bienestar.
Daniel Galindo explica que el running introduce también pequeños objetivos personales que refuerzan la autoestima. Preparar una carrera, mejorar el ritmo o simplemente mantener la constancia genera una sensación de progreso muy motivadora.
En palabras del experto, “correr no solo entrena el cuerpo, también ayuda a ordenar la mente”.
El auge de correr en comunidad
En los últimos años, además, el running ha adquirido una dimensión social cada vez más visible. Clubes de corredores, grupos de entrenamiento y carreras populares se han convertido en espacios de encuentro para miles de personas.
Álex Lamata explica que este fenómeno ha crecido de forma notable. “Cada vez más gente corre en comunidad, en clubes o en quedadas organizadas, lo que convierte al running en una actividad muy social”.
Compartir el ejercicio con otras personas puede aumentar la motivación y reforzar el compromiso con la actividad física.
Santos Gabriel Rueda destaca precisamente ese aspecto del deporte. “Caminar o correr con amigos o con la familia también mejora mucho la sensación de bienestar”, explica.
Cuando el ejercicio se une a la naturaleza
Además, cuando el running se practica en entornos naturales, los beneficios pueden multiplicarse. Actividades como el trail running o el senderismo combinan el ejercicio físico con el contacto con el entorno natural.
Según explica Santos Gabriel Rueda, esa combinación potencia aún más los efectos positivos del movimiento. El contacto con la naturaleza contribuye a reducir la carga mental y amplifica la sensación de bienestar.
La explicación es sencilla: los entornos naturales generan una sensación de calma que complementa el efecto fisiológico del ejercicio.
Un gesto sencillo que puede cambiar el final del día
Quizá por eso el gesto de salir a correr después de una jornada intensa se ha convertido en un hábito cada vez más común. No hace falta correr rápido ni preparar una maratón para notar sus efectos.
A veces basta con dedicar media hora al movimiento para que el organismo empiece a liberar hormonas del bienestar, reducir el estrés acumulado y permitir que la mente se despeje.
Porque, como coinciden los especialistas, el running no solo fortalece el cuerpo. También puede convertirse en una de las formas más eficaces de recuperar el equilibrio después de un día exigente.




