Marx Arriaga y la Nueva Escuela… ¿Cubana?

Marx Arriaga y la Nueva Escuela… ¿Cubana?

La herencia funesta de Marx Arriaga en la educación pública mexicana va mucho más allá de libros con errores académicos garrafales y adoctrinamiento. Fue el operador que convirtió el diseño y distribución de materiales pedagógicos en un negocio ideológico internacional.

Revisemos números. Contra toda lógica, el presupuesto de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos creció a manos llenas durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador cuando, por el contrario, las escuelas primarias perdieron un millón de estudiantes, usuarios de esos libros, particularmente desde la ola de deserciones que ocasionó la pandemia.

En 2019, el gasto de la CONALITEG fue de tres mil 477 millones de pesos y para 2022 ya había subido 35 por ciento, hasta los cuatro mil 711 millones, bajo el argumento del rediseño de todos los libros de texto, encabezado por Arriaga. Más aún, en 2024 el aumento ya iba en 147 por ciento, a 8 mil 603 millones de pesos. ¿Por qué, así de repente, fue necesario tanto dinero?

Una de las respuestas está en la investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, donde revela que el gobierno lopezobradorista gastó 387 millones de pesos en producir y enviar 15 millones de libros de texto a Cuba, entre 2023 y 2024. Justamente en esos años, la implementación de la llamada Nueva Escuela Mexicana coincidió con el arranque del programa de Perfeccionamiento del Sistema Nacional de Educación que hizo la dictadura cubana con el fin de acentuar más el adoctrinamiento ideológico.

El Observatorio de Libertad Académica, en la isla caribeña, documenta que en la página legal de esos libros aparece la referencia de que fueron hechos en México, por encargo de la CONALITEG y maquilados por Impresora y Encuadernadora Progreso (IEPSA). Más aún, en 2025, ya en la administración federal actual, se habrían impreso y enviado a Cuba otros siete millones de ejemplares, lo que explicaría por qué esa empresa aparece, además, como la mayor beneficiaria de pedidos de impresión de libros de texto gratuitos para México en ese año, con siete contratos que suman 347 millones 198 mil 656 pesos.

Ese dato, en particular, es la muestra de que el paso de Marx Arriaga por la SEP aprovechó y mantuvo vicios de años, como la contratación de empresas investigadas y sancionadas por corrupción en gobiernos anteriores.

Una de ellas es Compañía Editorial Ultra, marcada por adjudicaciones directas a modo y sobreprecios desde el gobierno de Ernesto Zedillo, que de todas maneras sigue siendo una de las más beneficiadas en la impresión de libros de texto gratuitos. Los montos de sus nueve contratos, solo de 2025, suman 322 millones 433 mil 888 pesos. Lo mismo sucede con Grupo Gráfico Editorial y sus pedidos por 59 millones 380 mil 834 pesos.

Más allá del cambio de responsable de los materiales educativos, también falta una limpieza de fondo.

MÁS LLAGAS

Manuel Bartlett dejó 34 mil 132 millones de pesos pendientes por aclarar en la CFE. Uno de esos vacíos es el Fideicomiso Maestro de Inversión, diseñado para obras de infraestructura sin la traba del techo de endeudamiento, mediante el dinero de CFEnergía y emisiones de la CFE Fibra E, del que no hay resultados reportados, como sí hay monederos electrónicos en tiendas departamentales. ¿Para cuándo la rendición de cuentas y denuncias ante la justicia?

POR ADRIANA DELGADO RUIZ

COLABORADOR

@AdriDelgadoRuiz

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