Lo confieso: de todas las bodas que he tenido (me atrevería a asegurar que en los últimos años han sido más de veinte entre familia y amigos) solo a una he llevado pantalón. Y lo hice porque se celebraba en La Mancha en pleno mes de diciembre; es decir, que hacía un frío helador. Pero mi relación con esta prenda ha cambiado tanto que en mi próximo evento tengo intención de ponérmela.
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En realidad, no es tanto que haya cambiado mi percepción sobre esta prenda, sino mi manera de enfrentarme a los looks de invitada. Hace tiempo que ya no invierto en vestidos que no voy a volver a ponerme. Siempre prefiero hacerme bien con prendas sencillas que, en función de los complementos, me sirvan para planes de lo más variados, o con total looks (siempre de falda y top o blusa) que pueda reutilizar por separado. Pero después de ver a un sinfín de invitadas estilosísimas con pantalón —como algunos de los looks que han llevado las influencers María Martín de Pozuelo o María Hernández— me han entrado ganas de darles un 'sí'.
Virginia Pozo, fundadora de Coosy, me decía que a ella le encantan los pantalones, también para lucirlos en una boda. "Sin duda, es una alternativa perfecta al vestido. Son un acierto, sobre todo cuando se apuesta por un diseño diferente y estiloso con el que sorprender".
Lo más importante es elegir prendas que se adapten a nuestra silueta y la favorezcan, que tengan buenos cortes y estén confeccionadas con tejidos de mucha calidad. "Un pantalón ligeramente ajustado, con caída recta, es ideal. Debe terminar justo en el empeine del zapato, sin excesos de tela acumulada", asegura el diseñador Juan Avellaneda, dando las claves generales para acertar con esta prenda. Sin embargo, dependiendo del cuerpo de la persona que se lo vaya a poner, hay diseños que pueden favorecer más que otros.
"En general, consideramos que es más femenino un pantalón de corte alto, de tiro alto, porque se marca más la cintura, que es para nosotras como el símbolo femenino. Respecto al ancho del pantalón en la zona de abajo, somos partidarias de ambas cosas. Normalmente, el pantalón estrecho estiliza un poquito más y el pantalón ancho lo vemos más estiloso", nos explica la diseñadora Inés Martín Alcalde. Consejos que tendré en cuenta a la hora de elegir mi próximo look de invitada.
La influencer María Hernández, cofundadora de Babela Studio, una firma artesanal enfocada en la decoración y en el mundo nupcial, sorprendió con un elegantísimo diseño en la boda de su mejor amiga, Paloma. Se trataba de un conjunto creado a medida para ella por Cristina Valenzuela, directora creativa de Valenzuela Atelier. Estaba compuesto por una chaqueta cortada a la cintura, estructurada, con cuello redondeado y manga francesa que combinaba con un pantalón de talle alto y tobillero, realzado en la cintura por un fajín de seda salvaje en tono mostaza. Ambas prendas estaban confeccionadas en seda rústica de color burgundy que enmarcaban la figura de María. Decidió combinarlas con una blusa mostaza, también realizada a medida. Completó el conjunto con una pamela de rafia, de ala ancha y ligeramente flexible, que llevó inclinada, de Masario.
El blanco, en una boda, está exclusivamente reservado para la novia, pero eso no significa que no se pueda utilizar en determinados detalles. Existe la regla del 30% que asegura que se puede llevar con un estampado o combinado con un color que ofrezca mucho contraste, pero sobre todo que no supere el 30% del conjunto porque entonces destacaría demasiado. Este dos piezas compuesto por un pantalón negro de tiro alto de tafetán (150 euros) y un body con escote de pico y solapas (135 euros) de IQ Collection cumple con la norma y es muy elegante.
Hay invitadas que no se animan con el pantalón porque lo consideran más informal que el vestido, pero todo depende de la silueta y el tejido que elijamos. En el caso de este diseño de Bimani, formado por un top con el escote drapeado (99 euros) —que se puede llevar centrado o dejando un hombro a la vista— y un pantalón fluido y ancho a tono (119 euros), parte de su magia está en el acabado satinado. Lo que más me gusta es que, si no eres fan de los accesorios llamativos, no es necesario recurrir a ellos para ganar presencia (aunque reconozco que, en mi caso, me lo pondría con una bonita pamela si la boda se celebra por la mañana).
Es muy probable que este diseño te suene porque lo eligió la infanta Sofía durante la entrega del Collar de la Insigne Orden del Toisón de Oro a la reina Sofía. Elegiría este conjunto de Vogana en una boda de finales de invierno o principios de primavera, cuando las temperaturas todavía son suaves, pero puedes prescindir del abrigo. Aunque el pantalón (125 89 euros) es muy sencillo, el top de tweed (139 109 euros) y con escote asimétrico (me encanta que uno de los hombros quede al descubierto) hace que el conjunto resulte mucho más especial. Para sofisticarlo, lo combinaría con accesorios en tonos dorados, unos pendientes XL o un choker y llevaría el pelo peinando en un sencillo moño de bailarina.
Si en el caso anterior la magia residía en el top, en este conjunto de Coosy ambas prendas son especiales. Tanto la chaqueta (170 euros) como el pantalón (125 euros) están confeccionados en tejido de textura natural; ambas prendas tienen una silueta amplia que se ajusta en lugares estratégicos para no sumar volumen donde no corresponde, sino estilizar la figura todo lo posible. Con unas sandalias de tiras muy sencillas y un tocado tipo pillbox tienes el look perfecto.
Esta lista no podía concluir sin un traje de chaqueta. Aunque los que forman parte de mi armario son más bien clásicos y de colores sobrios, pensados para llevar a diario, si lo llevara a una boda optaría por un diseño de color y tejido especial, como este de Hoss Intropia de todavía está rebajado. Los mejor es que tanto la blazer (249 55 euros) como el pantalón (129 29 euros) tienen una larga vida tanto juntos como separados.