Comunidades Inteligentes… y orejas

Comunidades Inteligentes… y orejas

En 2004, se publicó en San Francisco, California, el libro Smart Communities, de la experta en liderazgo cívico, Suzanne W. Morse, Ph.D. En éste propone siete estrategias que deben seguir las comunidades inteligentes: invertir correctamente desde el primer momento; trabajar en conjunto; construir en las fortalezas de la comunidad; practicar la democracia; preservar el pasado; generar nuevos liderazgos; e inventar un mejor futuro.

En semanas recientes se han generado reclamos de algunos vecinos de las colonias Lomas de Chapultepec y Polanco, en la Alcaldía Miguel Hidalgo, por la construcción de lo que ellos llaman —de forma reduccionista—:orejas.

Aseguran que estas obras destruyen sus colonias y generan caos vial. Las orejas son extensiones de banqueta, ya sea de concreto, balizadas o adaptadas como jardineras, en las esquinas donde las calles se intersectan. Son elementos que forman parte de lo que conocemos como cruces seguros.

Este tipo de infraestructura es utilizada en distintos países —EE. UU., Argentina, Alemania, Países Bajos, España, Australia, entre muchos otros. Un caso emblemático es el de Países Bajos, en donde, con su llamado cruce protegido (Beschermde kruising), se busca, en primer lugar, seguridad para el peatón —generando flujos de tráfico predecibles, forzando la reducción de velocidad de los vehículos, eliminando los puntos ciegos—, pero cuyos objetivos también incluyen la movilidad para todos los grupos etarios —promoviendo la independencia de niños y adultos mayores— y de las personas que tienen alguna discapacidad.

Estos desarrollos incentivan los viajes a pie y en bicicleta y desalientan a los automovilistas a utilizar como atajo las colonias residenciales, reduciendo, en el mediano y largo plazo, el flujo vehicular —tráfico— en estas unidades territoriales.

El Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP), organismo internacional dedicado a la promoción de transporte equitativo a nivel mundial, tiene entre sus principales objetivos, el de la seguridad vial, la que considera [...] necesaria para contar con ciudades revitalizadas que fortalezcan la cohesión comunitaria y mejoren la calidad de vida de las personas. El ITDP reconoce las extensiones de banqueta como elementos clave para garantizar la seguridad del peatón. Estas, afirma, reducen la distancia del cruce peatonal, mejoran la visibilidad entre personas y vehículos, fomentan la disminución de la velocidad de giro en las intersecciones y contribuyen a un diseño vial más humano y seguro.

Los ciudadanos tenemos que participar de las decisiones que nos afectan como colectividad, parafraseando a Morse, con pensamiento estratégico y con información que nos permita enriquecer, de manera inteligente, la discusión pública. La autoridad, por su parte, debe asegurar que estos proyectos de mejora urbana sean diseñados y ejecutados de acuerdo con los lineamientos, normativas y estándares nacionales e internacionales; así como atender las observaciones de vecinos y líderes locales respecto de éste y otros temas de interés común. Todo con el fin de vivir en ciudades más amigables para las personas, en comunidades incluyentes y con mejor calidad de vida.

    @isilop