En un momento en el que el ritmo de vida es cada vez más rápido, la casa se convierte en el refugio donde parar, respirar y sentirte bien y a gusto. Y esta vivienda, con vistas al mar Cantábrico y a los Picos de Europa, es ese lugar para un reconocido chef cántabro que vive en Madrid y que, al llegar el verano, se traslada con su familia a su pueblo natal. Ubicada en Lamadrid (Cantabria), una aldea de casonas tradicionales con techos de teja entre praderas y silos, el equipo de Trenchs Studio, en colaboración con la constructora 2S Gestión, fue el encargado de proyectar "un lugar de retiro y encuentro, un espacio donde reunir amigos y familiares en un entorno natural y sereno".
Esta vivienda de cerca de 400 m² distribuidos en dos niveles parece tener solo una planta, ya que se modificó sutilmente la topografía para enterrar parcialmente la inferior, logrando así esta apariencia más acorde con el entorno. Así, su volumetría sencilla, con una fachada de estuco y cubierta de teja recuperada, se adapta con naturalidad al entorno. "Nuestra intención fue crear una fusión orgánica con el paisaje, una arquitectura que revela y respeta el encanto de su emplazamiento", señalan los artífices del proyecto.
La excepcional ubicación de la parcela, con vistas tanto al mar como a las montañas, inspiró una distribución que enmarca estas perspectivas en las zonas sociales de la casa. Así, el salón comedor ocupa un espacio diáfano en el centro, con amplias fachadas acristaladas y porches. De esta manera, el salón, ligeramente más bajo, está orientado al mar, mientras que el comedor, junto al recibidor, tiene una posición más elevada para poder disfrutar de las vistas a la piscina, protegida del viento.
Una chimenea central de obra articula el espacio, mientras la inclinación de la cubierta a dos aguas y su estructura de roble casi obligan a mirar hacia el techo. Los sofás de By Blasco y la mesa de mármol Sierra Elvira, diseñada por el estudio, amueblan esta zona creada para el relax y el ocio.
Los materiales naturales, entre los que se incluyen el estuco de cal y el tadelakt (pintura efecto cemento) beige en las paredes y la piedra abujardada del pavimento del comedor, la cocina y los porches o la tarima de roble del salón y los dormitorios, apoyan un interiorismo tranquilo, que se siente en todas las estancias.
En el comedor, la mesa redonda Bulè de Lema, tan impactante estéticamente como práctica, está rodeada por varias sillas Normal de Isist e iluminada por una lámpara de hierro y cerámica, creada en colaboración con CA2L y la artesana Eugenia Boscà. Llama la atención la gran alfombra de lana merina de Cumellas, que arropa el suelo y hace más envolvente el ambiente.
En este proyecto, la intención es no resaltar la arquitectura en sí misma, sino poner en valor la ubicación y las vistas excepcionales. Por eso, cada estancia se impregna de una base homogénea y natural, donde el mobiliario cobra protagonismo al contrastar con tonos oscuros, maderas de nogal y materiales como la piedra y el cuero en tonos tostados.
En el comedor se ha creado un rincón de lectura, que comparte espacio y alfombra con la zona de la mesa. Llama la atención el mueble a medida de madera, que actúa como librería dentro y que sale hacia el porche: "Se escogió en madera de castaño, ya que resulta muy resistente en los ambientes exteriores", apuntan desde el estudio. Las butacas Cargo de Herenhuis y la lámpara TMM de Santa & Cole completan un espacio perfecto para leer un libro o sencillamente contemplar las vistas.
Diseñada en colaboración con el dueño, este ha aportado su visión y sus necesidades como chef, para garantizar tanto la funcionalidad como la comodidad.
Con muebles a medida de madera, su estilo combina modernidad con un toque rústico que se deja sentir en el estuco a la cal de las paredes y el revestimiento de la campana, en los azulejos del antepecho (de Auténtica Cerámica) y en el suelo de piedra caliza microabujardado y cepillado. Su encanto y calidez también se dejan sentir en los detalles, como las piezas de cerámica (de Zara Home) que decoran la parte superior del armario.
Aunque no es excesivamente grande, cuenta con todos los detalles que facilitan el día a día, especialmente cuando hay invitados, algo muy habitual.
La isla central con encimera de piedra cuenta con una zona con taburetes (de Alki), perfecta para desayunos, comidas informales o para que el cocinero esté acompañado mientras prepara los platos. Los jarrones con hojas verdes, en lugar de flores, aportan un toque de frescura y encajan muy bien en esta atmósfera natural.
Lleno de luz, gracias a sus grandes ventanales con salida al jardín, se integra en el paisaje, logrando una sensación de paz y serenidad que se percibe en cada rincón.
Este dormitorio en suite, con baño y vestidor, apuesta, al igual que en el resto de estancias, por materiales naturales. El suelo ylas carpinterías de puertas y armarios en madera de roble o las cortinas de lino (de Yutes) aportan una calidez acogedora y sobria, que favorece una atmósfera propicia para el descanso.
En el baño del dormitorio principal destaca el lavamanos, diseñado por Trenchs Studio. Se trata de una gran pieza de piedra caliza con el frontal tallado mediante una técnica que simula un corte natural. Bajo él, se ha realizado un mueble de lavabo en madera de roble, al igual que la carpintería y los armarios de la vivienda, con amplios cajones con toallero integrado.
Amplia y luminosa, la habitación de las hijas de los propietarios de esta casa de Cantabria es el sueño de muchos niños. Con espacio para moverse, armarios para guardar la ropa y lo que surja, un área con sofás y pufs para tardes con amigos y una zona de estudio con un escritorio volado de madera, separada del resto para favorecer la concentración.
Tampoco podemos pasar por alto el banco-balda del alféizar de las ventanas, una solución tan práctica como estética, y los cabeceros tapizados, diseñados por Trenchs Studio con tela de Elitis.
El despacho en casa sigue la línea estética del resto de los espacios. Sencilla y coherente, apuesta por los colores naturales, los materiales auténticos y la comodidad.
Como en la habitación de las hijas, una balda volada de madera hace de mesa de escritorio, acompañada por la silla CH20 de Carl Hansen & Son y por una lámpara de sobremesa de TineKhome. El sofá cama de Softline resulta muy práctico para que los invitados puedan quedarse a dormir.
Evocando la esencia del paisaje rural cántabro, esta casa con piscina surge como una integración entre construcción y naturaleza. Desde las plantas, entre las que se encuentran muchas especies autóctonas, hasta la selección de materiales, al igual que ocurría en el interior, son fundamentales para lograr esta conexión con el contexto rural. Así, la fachada y la cubierta son de mortero de cal beige, teja recuperada y piedra natural de la zona.
Hay que destacar el proyecto de paisajismo, diseñado por Trenchs Studio en sintonía con el propietario, que busca la armonía entre el hogar y el entorno.