La ruta secreta de Almudena Cid en Madrid: sus rincones más especiales (y el atardecer que la enamora)
Una sonrisa que ha dado la vuelta al mundo, una disciplina forjada entre cintas, mazas y escenarios, Almudena Cid es más que una leyenda de la gimnasia rítmica. Cuatro Juegos Olímpicos después, Almudena sigue ligada al movimiento y al deporte. Pero más allá de los pabellones y los focos, la gimnasta se encuentra muy cómoda en Madrid.
"Aunque lo parezca por mi nombre, no me considero una madrileña más. Las raíces son las raíces. Sólo sé que estoy muy agradecida a Madrid porque aquí me convertí en una profesional de la gimnasia rítmica y también en actriz”, nos dice Almudena Cid, una alavesa de 45 años que se instaló en Madrid con 14. La exgimnasta, considerada una de las figuras emblemáticas del deporte español tras participar en cuatro finales olímpicas consecutivas (consiguió el diploma en los Juegos de Atenas y Pekín), nos descubre ahora cuál es su ruta favorita en la ciudad, donde, retirada desde 2008, ha continuado su carrera como comentarista deportiva, actriz y escritora de libros infantiles.
Eres de Vitoria, ¿te costó adaptarte a la vida en la ciudad?
No me costó adaptarme a la ciudad, sino a la ausencia de mi familia. Lo primero que eché de menos al llegar fue el beso de buenas noches que me daban mis padres.
¿Qué fue lo que más te gustó de Madrid?
Recuerdo que los domingos, allá por el año 1994, iba a La Vaguada con mis compañeras del Centro de Alto Rendimiento. Me parecía alucinante que existiera algo así porque, por aquel entonces, no existían apenas centros comerciales. Me encantaba ir al cine en mis tardes libres y a comer al restaurante Hontanares, con mis padres cuando venían a verme algún domingo.
¿Y qué ha significado para ti en tu carrera, a nivel deportivo?
Pasé de ser niña a mujer en esta ciudad con todo lo que conlleva y me permitió dar el salto a ser profesional. Una auténtica transformación interna. En Madrid sentí por primera vez que podía ser prescindible y esa sensación hizo que descubriera nuevas herramientas en mí. Recuerdo que me hizo mucha ilusión el Premio Siete Estrellas del Deporte.
¿Te ves viviendo toda tu vida aquí?
No creo. Estoy bastante convencida de que volveré al norte, pero no dejaré de venir porque, de momento, mi desarrollo profesional está en la capital.
¿Cuál es el mejor momento del año para disfrutar de Madrid?
Quizás sean los meses de mayo a septiembre. No hace un calor excesivo. A mí, personalmente, me encanta la Navidad, pero sí es cierto que la ciudad suele estar más masificada.
El atardecer en Madrid Río es uno de los momentos preferidos de Almudena Cid
¿Y en qué rincón de la ciudad te citas con la nostalgia?
En el Teatro Valle-Inclán, en Lavapiés, donde nació mi abuela y debuté como actriz gracias a Sergio Peris-Mencheta. Más tarde descubrí que, antiguamente, era el Teatro Olimpia, título y nombre del personaje principal de mis libros infantiles. En esa plaza se concentra una parte muy importante de mi historia.
¿Qué vista te hace olvidar tu ciudad natal?
El trayecto desde la Plaza de España hasta Callao, mientras contemplo la iluminación de los carteles de los teatros. ¡Es el Broadway madrileño!
¿Cuál ha sido tu último descubrimiento?
El atardecer en el Madrid Río, haciendo deporte.
¿Dónde queda el ascensor para ir de Madrid al cielo?
En cualquier escenario de los teatros de la capital.
¡Madrid no huele a ajo! Ni los madrileños son chulescos
¿Y el lugar para una cita romántica?
Me encantan las cabañas en los árboles y, si de mí dependiera la cita, sería en una de ellas.
¿Qué vez te dejaste el corazón en Madrid, como Chavela?
Cuando tuve que cambiar el Centro de Alto Rendimiento por el de Barcelona.
¿De qué piezas consta tu día 10 en la capital?
De deporte y su posterior ducha. De un masaje, que podría ser de cabeza, en el spa Ritualyté. De compañía familiar junto a mi sobrino Marko. De una función de teatro que me provoque algo parecido a lo experimentado con The Lehman Trilogy. Y de una cena con mi chico en el restaurante Akaneya.
¿Cuál es tu plan favorito en este momento de tu vida?
Hacer una degustación de tortilla de patatas en mi casa con los amigos: rellena, con miel, con trufa...
¿Y el plan infalible de fin de semana?
El café de la mañana fuera de casa y sin prisas en el Portomarín (Valencia, 4), acompañado de una buena conversación.
Para terminar, Almudena, desmiénteme un tópico sobre la ciudad y los madrileños
¡Que no huele a ajo! Y tampoco asocio al madrileño con una persona chulesca.
SUS IMPRESCINDIBLES:
Sus restaurantes favoritos
Me encanta la cocina de Paco Roncero y me gusta visitarle en su restaurante en el Casino de Madrid (Alcalá, 15). Tuve la suerte de probar la carne matsusakabeef en Akaneya ( Espronceda, 33) y no me olvido de Bardero (Palos de la Frontera, 11).
Sus cines favoritos
Me gusta ir al Cine Yelmo Ideal (Dr. Cortezo, 6), a los Cines Embajadores (Santa María de la Cabeza, 5) y a los Cines Callao (Plaza del Callao, 3).
Tres librerías donde evadirse
Ocho y Medio (Martín de los Heros, 11), librería especializada en el mundo del cine, Grant Librería (Miguel Servet, 21) y Amapolas en Octubre (Pelayo, 60).
La calle Fuencarral es una de las favoritas de Almudena para pasear e ir de compras.
Para mimarse y cuidarse...
Ritualyté (Donoso Cortés, 36) spa de cabeza y cuerpo japonés; The Organic Spa (Lagasca, 90) para ir en pareja, The Beauty Concept (José Ortega y Gasset, 49) y Maribel Yébenes (Pº de La Habana, 14 ). Los elijo según el tratamiento que quiera hacerme.
Su ruta favorita para ir de compras
Me gusta pasear por la calle Fuencarral y sus tiendas, entre ellas Muji (Fuencarral, 36), porque me encanta la papelería japonesa. Para acudir a algún evento especial, me gusta ir a las tiendas que hay en Serrano, Claudio Coello y Jorge Juan.
Para ponerse en forma:
El parque Madrid Río, mi casa flexible Beyome y desplazarme por la ciudad a pie y disfrutando de ella.





