El paraje natural que elige Ana Mena para perderse cuando está cerca de casa: famoso por sus rocas rojizas y sus bosques de pinsapos
En uno de los momentos más intensos de su carrera, con nuevos proyectos musicales, rodajes internacionales y su relación con el actor Óscar Casas ocupando titulares —con quien comparte pantalla en la recién estrenada película Ídolos—, Ana Mena sigue encontrando refugio en los mismos lugares que marcaron su infancia. Cuando la agenda se lo permite y vuelve a Estepona, la cantante malagueña tiene muy cerca un rincón donde el ruido desaparece: los Reales de Sierra Bermeja, un paraje natural abrupto y silencioso que invita a perderse y reconectar con lo esencial.
Rocas rojizas, bosques de pinsapos y miradores desde los que la vista se pierde entre el Mediterráneo, el valle del Genal y, en días claros, incluso la costa africana, resumen la esencia de este espacio. Aquí no hay prisas ni focos, solo senderos, niebla y una sensación de libertad que contrasta con la vida acelerada de los escenarios y las giras de la artista malagueña.
LOS BOSQUES DE PINSAPOS
Los pinsapos son una de las joyas botánicas de Sierra Bermeja, aquí están los bosques mejor conservados y más meridionales de Europa. Este abeto endémico de las tierras del sur está considerado un fósil viviente —algunos tienen más de 500 años—, pues se mantienen prácticamente igual desde hace millones de años. De tronco recto y corteza grisácea, estos ejemplares pueden superar los 30 metros de altura y dan al bosque un aspecto verde azulado único que contrasta con las rocas rojizas que dan nombre a Sierra Bermeja.
CÓMO LLEGAR
Para cualquiera que haya crecido en Estepona, Sierra Bermeja es más que una montaña: es un escape a solo unos kilómetros del casco urbano. La carretera MA-8301 hacia Genalguacil lleva al puerto de Peñas Blancas, un punto clave desde donde parten varias rutas de senderismo y donde se encuentra la Venta El Refugio, un restaurante perfecto para un almuerzo rústico tras una caminata y que bien conoce Ana Mena: “Mucho sendero y mucha comida”, dijo cuando estuvo por allí una de sus últimas veces. Cerca de la carretera hay zonas para dejar el coche, especialmente alrededor del refugio Agustín Lozano.
LAS MEJORES RUTAS
Paseo de los Pinsapos
Es una ruta circular de 6,5 kilómetros sin ninguna dificultad que pasa por el bosque de abetos. Ideal si lo que quieres es un paseo por la naturaleza sin exigencias técnicas, aunque también se puede combinar con otras sendas para alargar el recorrido.
Pico de Los Reales
Desde el mirador de Los Reales, a 1100 metros de altitud, donde se deja el coche, hay paneles informativos que indican el sendero que asciende hasta este pico con vistas espectaculares de Estepona, el valle y el mar; en días claros, incluso África. Son solo unos 4 kilómetros ida y vuelta, pero con un desnivel de 350-400 metros de subida constante, para el que se requiere calzado de montaña.
Peñas Blancas-Reales-Mirador Salvador Guerrero
Entre 5 horas y media y 6 es el tiempo estimado de esta ruta que comienza en el paso de montaña de Peñas Blancas y recorre una distancia de 17,7 kilómetros. Una de las más completas del paraje de Sierra Bermeja, por la longitud y los desniveles, que une alturas y miradores espectaculares.
MIRADORES NATURALES
Sierra Bermeja se eleva sobre Estepona y alberga miradores que permiten contemplar tanto la costa como los valles interiores. El Mirador de Peñas Blancas se encuentra en el paso de montaña homónimo, junto a la carretera MA‑8301, y suele ser el primer punto panorámico que los visitantes encuentran al adentrarse en la sierra. Desde allí, se puede continuar hacia el Mirador Salvador Guerrero, dentro del paraje natural, situado un poco más al norte y accesible por los senderos principales de la ruta Peñas Blancas–Reales.
Subiendo hacia las alturas, se llega al Mirador del Cerro del Moro, en la parte más elevada de la sierra, que ofrece vistas de 360° de todo el macizo y la costa. Por último, el Mirador del Refugio de Los Reales se sitúa junto al refugio de montaña, en un tramo intermedio entre Peñas Blancas y los picos centrales, y combina la visión de los bosques de pinsapos y rocas rojizas con panorámicas hacia el Mediterráneo.






