La fiscalía de Lyon abre una investigación por "homicidio voluntario" del joven nacionalista linchado en plena calle
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El fiscal de Lyon, Thierry Dran, confirmó la apertura de una investigación por "homicidio voluntario con violencia agravada"por la muerte Quentin Deranque, un estudiante de 23 años que fue linchado en plena calle, supuestamente por activistas de "extrema izquierda". Quentin, militante del colectivo de identidad Némesis (próximo a la extrema derecha), había participado en un acto de protesta contra la conferencia de la eurodiputada de La Francia Insumisa Rima Hassan en el Instituto de Estudios Políticos (IEP).
Todas las sospechas apuntan al grupo de extrema izquierda Guardia Joven, creado por el diputado de La Francia Insumisa Raphaël Arnault. Varios testigos identificaron entre los supuestos agresores al asistente parlamentario de Arnault, Jacques-Elle Favrot, cuyo acceso a la Asamblea Nacional ha sido prohibido el lunes mientras dure la investigación.
El fiscal Thierry Dran ha confirmado que más de 15 testigos habían prestado declaración, al tiempo que están analizando los vídeos "para identificar a los autores materiales del crimen, basándose no en rumores, sino en la pruebas recabadas durante la pesquisas policiales".
El fiscal relató cómo los jóvenes responsables de la seguridad en la protesta de Némesis "fueron violentamente atacados por una veintena de individuos encapuchados y enmascarados" el jueves pasado. "Estos tres jóvenes, entre ellos Quentin, fueron arrojados al suelo y golpeados repetidamente", prosiguió su relato. "Al menos seis personas golpearon a Quentin", añadió.
"Un amigo lo encontró todavía consciente y capaz de hablar, aunque había olvidado la secuencia de los hechos", agregó el fiscal. "Mientras lo llevaban a casa, notó cómo su situación se deterioraba y llamó a urgencias. Entró en coma y falleció en el hospital el 14 de febrero. La autopsia determinó que sufrió un traumatismo craneoencefálico grave".
Los seguidores del Bad Gones despliegan una pancarta en apoyo a Quentin Deranque el pasado domingo en el estadio Parc Olympique Lyonnais.AFP
La muerte de Quentin Deranque ha provocado un fuego de acusaciones contra La Francia Insumisa (LFI), calificada por el presidente Emmanuel Macron como "extrema izquierda" horas después del suceso. El líder de LFI Jean-Luc Mélenchon lanzó balones fuera alegando que "todos los relatos en las horas siguientes (a la muerte de Quentin) no tienen relación con la realidad".
El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, fue de los primeros en apuntar también en esa dirección: "Ha sido claramente la extrema izquierda la que le ha matado". Bruno Retailleau, ex ministro de Interior y líder de Los Republicanos, se expresó en los mismos términos: "No es la policía la que mata en Francia, sino la extrema izquierda".
La líder de Agrupación Nacional, Marine Le Pen, instó al Gobierno para "salga de su inacción contra las milicias de extrema izquierda" y para que incluya al movimiento "antifa" (antifascista) en "la lista de organizaciones terroristas". La líder de Alternativa para Alemania, Alice Weidel, se sumó a la petición para extender la ilegalización de los grupos vinculados a la "antifa" en la Unión Europea.
La CFDT, principal organización sindical en Francia, hizo entre tanto un llamamiento para evitar "la ultrapolarización de las posiciones políticas" y la creación de "un clima de guerra" en el debate público, en plena campaña para las elecciones municipales del 15 de marzo. Todos los partidos políticos decidieron suspender temporalmente la campaña a consecuencia del suceso que ha conmocionado en la tercera mayor ciudad de Francia.

