Repasamos los looks históricos de la Super Bowl antes del esperado espectáculo de Bad Bunny: de Madonna a Beyoncé
El intermedio de la Super Bowl se ha convertido en uno de los grandes acontecimientos del año. Y es que las actuaciones musicales de los artistas invitados se hacen virales y pasan a la historia. De forma paralela, también sus estilismos perdurarán para siempre en la memoria, como el que lució una embarazadísima Rihanna en 2023, marcando su retorno a los escenarios después de cinco años, o los vaqueros campana de Celine que Kendrick Lamar consiguió agotar en 2025. Este domingo, todas las miradas están puestas en el Levi's Stadium de Santa Clara (California), donde Bad Bunny promete hacer historia como el primer artista en encabezar el show principalmente en español, convirtiendo el campo en una fiesta de orgullo latino. Y conociendo al boricua, cuya figura es un reclamo para firmas de lujo de la talla de Jacquemus o Schiaparelli, tampoco nos decepcionará a nosotras, las expertas en moda que hemos seguido al milímetro desde hace años, hasta décadas, los looks de este mediático espectáculo.
© Getty ImagesKendrick Lamar (2025)
La estilista Taylor McNeill, quien también trabaja con Timothée Chalamet, es la encargada de los looks del rapero de Not like us, los cuales fusionan la moda de lujo, sin rechazo a la feminidad, y con los elementos clásicos del streetwear de culto. Lo desglosamos en datos: su presentación en la Super Bowl 2025 provocó un aumento de 3.600% en las búsquedas en Google sobre la marca francesa Celine, además de generar alrededor de 2 millones de euros en valor de impacto mediático. Todo por un par de vaqueros acampanados. Para la parte superior, eligió una chaqueta estilo universitaria en piel, de Martine Rose, con la palabra "Gloria" bordada sobre el pecho.
© Getty ImagesSZA (2025)
En el breve momento que pasó sobre el escenario, la cantante de Kill Bill derrochó actitud con su talento y un look total red de cuero, que se componía de unos pantalones personalizados de Ashton Michael, un top hecho a medida por Kate Broadrick, una chaqueta de cuero personalizada de Born X Raised, un cinturón de cuero hecho a medida por Luis Cendejas, zapatillas Converse personalizadas, un collar de diamantes de Lana Jewelry y anillos de diamantes rojos de Etho Maria.
© Getty ImagesAlicia Keys y Usher (2024)
El intermedio musical de la Super Bowl 2024 empezó con un solo a piano de la cantante Alicia Keys, a la que luego se unió la gran estrella de ese año, Usher. Ambos estaban brillantes con creaciones realzadas con lentejuelas, hechas a medida por Dolce & Gabbana: ella lució un mono rojo con cuerpo encorsetado y él, un conjunto de camiseta y pantalón liso en tono blanco nuclear.
© Getty ImagesH.E.R. (2024)
Otra de las estrellas que acompañó a Usher fue la estadounidense H.E.R. Para su actuación, la intérprete, instrumentista y compositora lució una chaqueta de estética motorista y pantalones vaqueros en dos tonos, diseñados por Brea Stinson, quien está tras la firma Stinson Haus. Su look nos adelantó el siguiente cambio de vestuario del cantante y, lo más importante, no dejó duda alguna sobre la temática de la presentación.
© Getty ImagesUsher (2024)
A esto nos referimos: tras despojarse de la camiseta de Dolce & Gabbana, el cantante de Confessions realizó un cambio de look y se enfundó en un impresionante conjunto de cinco piezas que se realzaba con 394.000 cristales de color negro en contraste con matices en azul eléctrico. Un diseño de estética motorista que era obra de la firma Off-White.

Rihanna (2023)
La encargada de entretener a las millones de personas que vieron el intermedio de la Super Bowl en 2023 era Rihanna, quien llevaba seis años sin subirse a un escenario. Como era de esperar, la artista no defraudó, pero es que, por si fuera poco, decidió anunciar que estaba embarazada de su segundo hijo utilizando un impresionante estilismo de sello español, concretamente un mono utilitario en color rojo firmado por Loewe, con el cual marcaba su avanzada tripita. La imagen dio la vuelta al mundo en cuestión de segundos, opacando cualquier logro deportivo a ojos de los amantes de la moda.
© Getty ImagesMary J. Blige (2022)
Inspiración discotequera para Mary J. Blige y su look firmado por Peter Dundas. Una creación que mostraba aplicaciones de lentejuelas y de espejos en guiño animal print. Además, con un sombrero a juego, apostó también por una estética cowgirl con la que marcó la diferencia. También llamaron la atención sus pendientes de Sister Love que mostraban 33 diamantes, una joya valorada en 1.320 euros. Por su parte, Kendrick Lamar apostó por un look de la última colección de Louis Vuitton en la que participó el tristemente desaparecido Virgil Abloh.
© Getty ImagesShakira y Jennifer Lopez (2020)
No hay nada que se le resista a las divas latinas por separado, pero juntas hicieron historia en Miami en 2020. Mientras Shakira empezó el espectáculo con un diseño que iba convirtiendo, lo terminó con un modelo dorado acompañado de torera y zapatillas de cordones a juego (todo obra de Peter Dundas). Por su parte, Jennifer Lopez también se apuntó a los looks cambiantes con sus diseños de Versace. El impresionante modelo plateado con el que acabó la actuación se coordinaba incluso con sus medias, decoradas con cristales.
- Shakira y Jennifer Lopez, el gran duelo de divas en la Super Bowl
© Getty ImagesLady Gaga (2017)
Las clásicas hombreras de protección que no pueden faltar para jugar al fútbol americano son las que sirvieron de inspiración a la hora de crear una de las creaciones que lució Lady Gaga en 2017. Aunque claro, las suyas, a diferencia de las de los jugadores -que se llevan por debajo de la camiseta-, actuaban a modo de top, de ahí que estuvieran decoradas con un sinfín de brillantes que hacían que la artista centelleara con cada movimiento sobre el escenario.
© Getty ImagesLady Gaga (2017)
¿Diseños ceñidos al cuerpo y mucho glamour? La mano de Donatella Versace también hizo acto de presencia en el concierto de hace 4 años, cuando Lady Gaga lució aquel body plateado cubierto de cristales Swarovski que llevaba botas decoradas a juego. Un diseño que se hizo a medida de la diva del pop y que completó con un maquillaje también de alto impacto que imitaba los bordados brillantes de la prenda de una pieza.
© Getty ImagesBeyoncé (2016)
El concierto que el rey del pop dio en la Super Bowl de 1993, sirvió de inspiración a Dsquared2 para crear el body que llevaría Beyoncé en su presentación 23 años después. La chaqueta de cuero llevaba tiras cruzadas en dorado así como otros detalles en el color del metal precioso. Aunque lo que más nos gustó fue que lo combinara con unas cómodas botas también siguiendo la estética army, la misma que Balmain empezaba a popularizar.
© Getty ImagesKaty Perry (2015)
En la actuación de Katy Perry de 2015 no podía faltar su característica estética naíf en la que destacan los colores alegres y las prendas inspiradas en objetos pop (como una sombrilla o balón de playa como es el caso del vestido halter que aparece luciendo en la imagen). Y, tratándose de looks trampantojo, ¿quién iba a estar detrás de ellos más que Jeremy Scott, director creativo de Moschino?
© Getty ImagesKaty Perry (2015)
Aunque de su actuación no podremos olvidar el impactante dos piezas flamígero con el que apareció cabalgando un inmenso tigre mecánico al ritmo de su éxito Roar. El diseñador se encargó incluso de añadir las llamas anaranjadas al arnés de seguridad que mantenía a la artista sujeta. El tándem que formaron para aquella cita les aseguró un puesto en la lista de interpretaciones más originales de la historia de la Super Bowl.
© Getty ImagesBeyoncé (2013)
Antes de que el furor por Cincuenta sombras de Grey desatara pasiones por los corsés y prendas lenceras decoradas con encaje que pudieran ser lucidas como parte de un look, Beyoncé se adelantó a la tendencia. En su espectáculo de 2013, junto a las Destiny's Child, sorprendió con una creación de Rubin Singer, un diseñador al que su hermana Solange había recurrido en varias ocasiones. Además completó el conjunto con unas botas altas efecto calcetín de Proenza Schouler que pusieron el toque dominatrix final.
© Getty ImagesMadonna (2012)
Fue en un trono dorado la forma que escogió la 'reina del pop' para comenzar su concierto en 2012 durante el descanso. Y, para crear unos looks que formarían parte de sus interpretaciones más especiales, se puso en manos de Riccardo Tisci, entonces director creativo de Givenchy. El diseñador creó unos estilismos que desafiaban la imaginación mezclando tanto elementos egipcios como las clásicas faldas de gladiador que iban por encima del vestido. Y cómo no hacer mención al tocado-joya de Phillip Treacy que convirtió a la artista en una auténtica reina.
© Getty ImagesMadonna (2012)
Fue todo un juego de contrastes descubrir que el otro estilismo de Madonna era un abrigo negro también de Givenchy. Eso sí, el modelo estaba decorado con lentejuelas negras haciendo que la artista irradiara elegancia y sofisticación en su actuación. Y es que el diseño se ideó para que hiciera juego con el chaquetón que lució su compañero de escenario, Cee Lo Green.
© Getty ImagesFergie (2011)
Si el look de Fergie hizo historia en la Super Bowl, además de por ser un conjunto que se inspiraba en el uniforme de los jugadores, fue por su valor. Y es que la integrante de los Black Eyed Peas conquistó el escenario en 2011 con unas joyas de Harry Winston valoradas en 2 millones de dólares. Pendientes, pulseras, anillos y pendientes hicieron que fuera uno de los estilismos más caros del espectáculo del intermedio.
© Getty ImagesBritney Spears (2001)
Puede que el look de inspiración deportiva por el que se decantó la artista no sea uno de los más espectaculares. Pero para nosotras no podía faltar en la lista por tratarse de una combinación que refleja a la perfección las tendencias de la época: el bajo del pantalón cubriendo el zapato, las trencitas camufladas en la melena o incluso el escote en la zona del abdomen son detalles que, dos décadas después, han vuelto al armario.
© Getty ImagesChristina Aguilera (2000)
Algo parecido sucede con el estilismo de la cantante de Fighter. En el año 2000, apostó por un top rojo de cuello alto sin mangas que combinó con una gargantilla XL. El complemento de abalorios se coordinó con la falda de cuero negra dando lugar a un mix bicolor que no dudaríamos en incorporar al armario hoy en día ya que estamos viviendo el retorno de la estética de hace dos décadas.